El piano de ensayo de Iturbi en Nueva York suena por primera vez en Valencia de la mano de una niña de 13 años

La Diputación estudia la mejor ubicación y usos del instrumento, donado por el melómano americano Doug Lynn tras años en EEUU
María Linares tocando le piano de ensayo de José Iturbi
María Linares tocando le piano de ensayo de José Iturbi
EUROPA PRESS

El piano vertical espineta con el que José Iturbi ensayaba para sus conciertos en Nueva York ha sonado por primera vez en Valencia este viernes, de la mano de María Linares, una niña de 13 años que estudia en el conservatorio municipal que lleva el nombre del músico valenciano.

La 'Sonata en Re Mayor' de Joseph Hydn y 'L'ille joyeaux' de Claude Debussy han sido los temas escogidos por la joven intérprete para volver a dar vida al instrumento —actualmente en proceso de restauración— en la ciudad natal del creador. "Es muy importante para cualquier valenciano poder tocar un piano como este", ha asegurado.

El concierto, que ha tenido lugar en el Centro Cultural La Beneficencia, ha marcado la presentación de este piano, firmado en su bastidor por Iturbi, y donado recientemente a la Diputación de Valencia por el melómano americano Doug Lynn, que ha estado presente en el acto, acompañado del diputado provincial de Cultura, Xavier Rius.

La historia arranca del piano en los años 30, cuando la empresa Baldwin cedió un espineta al Hotel Plaza de Nueva York donde se hospedaba José Iturbi para que el músico ensayara los conciertos que tenía con la Orquesta Filarmónica, de la que era director. Tras su estancia en la suite de ensayos, Iturbi firmó en el bastidor en agradecimiento al gesto de la empresa de pianos Baldwin.

El relato continúa con el jefe de ventas de Baldwin y representante de artistas, Jack Roman, quien entabló amistad con la familia Bernheim durante unos meses de trabajo en el Gran Cañón. Ambos, Roman y los Bernheim, compartieron numerosas veladas musicales y, con el tiempo, los Bernheim decidieron comprar el piano en cuestión. Pasados unos años, en la década de los 70, Charles Bernheim hijo decidió vender el piano a Denny y Peggy Hatch, un matrimonio de Stamford Connecticut que años después decidirá mudarse a Philadelphia.

Como el piano no cabía en el nuevo domicilio y decidieron venderlo a sus vecinos de Stamford, los Lynn, cuyo hijo Doug es el último propietario del piano y quien ha decidido donar la pieza a la Diputación de Valencia.

Movido por el prestigio del certamen de piano, Lynn se puso en contacto con la Diputación para solicitar información y cuando lo conoció consideró que la pieza debía estar en Valencia custodiada por esa institución.

"Este piano marca un pedazo de significativo de historia sobre un gran hombre, famoso en el mundo entero, considerado uno de los mayores concertistas de piano". "Por su relevancia, piezas como ésta no deberían ser compradas y vendidas y ocultadas lejos del público, sino ser cuidadas y expuestas para que puedan ser apreciadas por el papel que tuvieron", ha defendido Lynn.

"un golpe de suerte"

Para el melómano, "Poder tocar este piano empleado por Iturbi, aunque sea un piano en prácticas, debería ser un honor para cualquier concertista". Su madre solía tocarlo, ha recordado, y él también lo ha hecho, aunque "necesitaría dos o tres años de intentos para que llegara a sonar tan bien como con María" hoy, ha bromeado.

Lynn ha asegurado que aunque su familia "echará de menos" el piano, es un "gran honor donarlo a la gente de Valencia". "Fue un golpe de suerte tremendo encontrar este particular instrumento", de hecho, ha confesado, no conocía la importancia de este piano hasta que levantó la tapa y descubrió la firma de Iturbi y se interesó por su historia.

Dada su repercusión, ha querido agradecer a sus padres y a sus vecinos haber cuidado este piano tantos años, y ahora ha hecho un llamamiento para que la sociedad valenciana "no pierda de vista joyas como ésta" y que "permiten recordar y reconocer a personalidades como Iturbi, de una influencia tan positiva".

El diputado provincial de Cultura, Xavier Rius, ha agradecido a la familia Lynn la donación de esta "joya" y el trabajo del área de Cultura para restaurar la pieza, que venía en bastante buen estado, y ponerla en valor como "símbolo, lo que hay detrás del objeto".

Después del la XIX edición del Concurso Internacional de Piano 'Premio Iturbi' que se celebra estos días en el Palau de la Música de Valencia, y para el que Doug Lynn ha venido especialmente, la Diputación terminará de restaurar el instrumento y está estudiando su futura ubicación "para que pueda ser valorada por el conjunto de la ciudadanía y de tanto en tanto darle un uso para que no esté parado", ha avanzado Rius.

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