Joven, aunque sobradamente preparado. Y mal pagado. Uno de cada tres trabajadores vascos con estudios superiores tiene un empleo inferior a su nivel. Son datos de CC OO, sindicato que ayer denunció el fenómeno de la «sobrecualificación» en Euskadi.

En esta situación están 28.000 jóvenes menores de 30 años, el colectivo más azotado. Además de los escrúpulos que se puedan tener por desempeñar una labor inferior al nivel formativo, la «sobrecualificación» trae consigo salarios injustos. El empleador se aprovecha de los conocimientos pero no da un sueldo acorde, afirma Comisiones.
«Los bancos exigen abogados y economistas para hacer la declaración de la renta de los clientes, y luego ejercen de teleoperadores», pone por ejemplo Loli García, responsable de Empleo de CC OO.

La protesta llega un día después de que la UPV informara de que el 87% de sus titulados tienen empleo tres años después de terminar. Trabajo sí, pero precariedad también, recuerda CC OO.

«El empresariado vasco se queja de que faltan trabajadores cualificados, y luego se aprovechan de ellos», critica García. Así, hay profesionales (investigadores, enfermeras...) que se van al extranjero.

La «sobrecualificación» también afecta a los mayores de 45 años. «Tienen gran experiencia pero las empresas les sustituyen por jóvenes baratos», dice CC OO. Solución: ajustar la formación a la demanda laboral y que el Estado vigile que los universitarios tengan empleos a su altura.