Un movimiento que quiere frenar el sufrimiento que provoca el bullying
Un movimiento que quiere frenar el sufrimiento que provoca el bullying. ARCHIVO

Entre un 5 y un 10 % de los alumnos de entre 10 y 15 años sufre acoso escolar grave en España, una situación que se debería afrontar, según los especialistas, con un sistema educativo que promueva la convivencia en las aulas.

Son algunos de los datos que se han abordado en un foro informativo en el que se ha abordado esta forma de maltrato ya sea verbal o físico mantenida en el tiempo, y que es ejercida por niños o adolescentes sobre otros con la intención de intimidarles.

Jose Antonio Luego, especialista en Psicología Educativa y experto en atención temprana e intervención en centros educativos problemáticos, ahonda en la importancia de este porcentaje, que trasladado por ejemplo a la Comunidad de Madrid supondría entre 13.000 y 14.000 niños víctimas de este acoso denominado bullying.

Las variables que toma en cuenta Luengo, exsecretario general del Defensor del Menor en la Comunidad de Madrid, para considerar la gravedad del acoso están relacionadas con la cercanía o no de quien agrede, de las edades de acosado y acosador, de las habilidades de la víctima para afrontar situaciones complicadas, de la intensidad y el tipo de agresión y de si se amplifica o no a otros círculos.

Por favor, que alguien me ayude, que paren esto porque voy a seguir viendo al que me ha insultado

"Si ocurre, pero además se amplifica ese insulto, empujón, en definitiva esa agresión en las redes sociales, el escolar está permanentemente en situación de ser observado, y si además se mantiene en el tiempo, el impacto en él es mucho mayor", explica el experto.

Por eso, los menores acosados, cuando acuden a los especialistas piden que rápidamente se intervenga. "Te dicen ¡por favor que alguien me ayude, que paren esto porque yo voy a seguir viendo al que me ha insultado! Y es importante hacerlo porque si él sabe que alguien ha dicho que esto no va a volver a pasar, la situación ya es diferente", comenta.

De ahí la importancia de poner en marcha un modelo educativo basado en la convivencia, porque "no podemos decir que los niños aprenden a convivir simplemente porque están". "¡Eso podía valer antes. Hoy en día no es así porque un chico pasa más tiempo ante las pantallas de ordenador, tabletas o móviles que en su centro educativo y normalmente solo", argumenta.

Y si el proceso de interpretación del mundo lo adquieren los menores con los contenidos de internet y con 10, 11 o 12 años y nadie esta supervisando lo que hacen, ahí comienzan los problemas, según los expertos.

Los especialistas coinciden en que hay que meterse de lleno a educar en valores, que ese sea el eje transversal de la educación. Lo piensa Luengo y también Juan Linares, presidente de la asociación Alejibre de defensa de la infancia, y Arancha Ventura, representante de la FAPA Giner de los Ríos. Todos inciden en la importancia de una educación en valores, donde se hable de respeto, diversidad y otras cuestiones para acabar con este problema "que es social"