Que el conocimiento del inglés es básico, profesores, padres y alumnos lo tienen presente; pero, visto el nivel oral y escrito alcanzado en las aulas, le falta un buen empujón. Y esto es precisamente lo que se proponen hacer 175 centros escolares catalanes que, el próximo curso, introducirán el inglés para impartir clases de otras materias.

De esta forma serán 486 CEIP e IES los que, en total, aplicarán el plan de inglés del Govern y así, o bien introducirán la lengua inglesa en educación infantil, dónde todavía no es obligatoria, o bien darán materias como Matemáticas o Ciencias en este idioma.

«El nivel de los alumnos en asignaturas consideradas difíciles como Física y Química o Matemáticas no se resiente», explica a 20 minutos Núria Bou, una de las profesoras que imparte clases en inglés en el IES Valldemossa (en Barcelona). «Es un reto para los profesores, aunque algunos muestren reticencias al principio, y desde luego los alumnos mejoran muchísimo su nivel de inglés», añade Bou.

En el CEIP Vila Olímpica (Barcelona), llevan diez años introduciendo el inglés a partir de los cuatro años y ya cuenta con 14 maestros trilingües. La jefa de estudios del centro, Tana Serra, explica que la introducción de una tercera lengua no supone una traba para los alumnos pequeños «porque están acostumbrados ya al bilingüismo».

No aprenden más por ser pequeños

Los niños más pequeños no tienen una mayor facilidad que los mayores para aprender idiomas. Ésta es una de las conclusiones de un estudio encargado por el Parlament y presentado ayer por la vicerectora de Política Científica de la UB, Carme Muñoz, quien planteó que «avanzar la edad de inicio de estudio del inglés no garantiza mejores resultados». Eso sí, Muñoz propuso aumentar las horas de exposición a este idioma entre los más pequeños para conseguir un aprendizaje implícito.