Universidad
Aula magna de una universidad. EFE

Los siete años de crisis económica se cebaron con los españoles, pero no afectó a los hogares de la misma manera, ni a todas las comunidades por igual, ni a todos los productos que consumimos. Así se desprende del Barómetro de Consumo Barclaycard, realizado por la escuela de dirección de empresas IESE, que se presentó este martes para mostrar la estructura de gasto de las familias españolas desde 2007, el año de inicio de la crisis.

Según el informe, el gasto per cápita en Educación ha sido el que más aumentado en los últimos años (un 37,2%), un dato que se intuye directamente relacionado con la política de recortes del Gobierno durante la crisis, con medidas como el recorte en el dinero de las becas, el aumento de la cuantía de las tasas universitarias o de los precios en las Escuelas de Idiomas, la retirada de las ayudas de libros y material para los alumnos con menos recursos.

Joyería y mobiliario doméstico, por el gasto elevado de su adquisición, siguen la misma tendencia a la baja del resto de años de la crisisLas facturas de los suministros básicos (agua, luz y teléfono) crecieron un 21,3% desde 2007 a 2014, pese a que la tendencia es decreciente y muestra descensos en los dos últimos años. El gasto en sanidad fue el tercer área con un mayor aumento de gasto per cápita: sube un 13%, pero especialmente el pasado año, casi el 11,2%. Las caídas de consumo, por otro lado, están protagonizadas por la ropa y calzado (un -29%) , el mobiliario y equipamiento del hogar (-37%) y sobre todo la joyería (-58,4%).

Sin embargo, durante 2014 se puede observar que algunos gastos que disminuyeron en la crisis han experimentado un cierto repunte que acompaña la recuperación del consumo en la economía española. En el caso de la vestimenta los gastos subieron un 2,9% y el turismo (que cae un 17,3% desde 2007) vio incrementar el gasto un 5,7% el año pasado. La joyería y el mobiliario doméstico, en cambio, por el gasto elevado que supone su adquisición, siguen la misma tendencia a la baja.

¿Cómo creció el consumo de los españoles en el periodo 2007 -2014? (BarclayCard-IESE)

Las gasolinas también se encarecieron un 3% desde el comienzo de la crisis, pese a que la bajada de los precios del petróleo ha atemperado el ascenso. Y otro gasto fundamental como la alimentación muestra una ligera caída del 2,8%.

El estudio—realizado con datos de Funcas y de la Encuesta de Presupuestos Familiares del INE—prevé una "sostenida recuperación del consumo", que supone el 60% del Producto Interior Bruto (PIB) español. La hipótesis se apoya en el Índice de Confianza del Consumidor que publica el CIS y que lleva seis meses seguidos por encima del nivel 100, un baremo que marca el optimismo de los consumidores ante el futuro. 

Otros datos del informe: ¿cómo hemos consumido en la crisis?

El País Vasco lidera el consumo per cápita. Tres comunidades (Andalucía, Cataluña y Madrid) realizaron aproximadamente el 50% del gasto en consumo en España en 2014. Además una gran heterogeneidad en gasto per cápita: entre País Vasco (13.313 euros por persona), el líder de la clasificación y Canarias (8.906 euros), a la cola en gasto por persona, hay una diferencia de 4.500 euros (casi el 50%). Este mayor consumo en País Vasco y Navarra les ayuda a liderar partidas como los viajes, la vestimenta, el mobiliario doméstico, los restaurantes o la alimentación. Pero su mayor renta por cápita no significa que manden en todas las partidas de gasto: en los gastos sanitarios y educativos destacan Cataluña y Madrid, tampoco son los que más gastan en gasolinas (ahí dominan Baleares y Galicia), y el gasto en joyería es cosa de los asturianos y cántabros.

Tres comunidades (Andalucía, Cataluña y Madrid) realizaron aproximadamente el 50% del gasto en consumo en España en 2014La alimentación, la estrella del consumo. En 2014, alimentos y bebidas fueron las partidas con acumularon un mayor gasto: 1.672 euros anuales per cápita. Se lleva la mayor parte del presupuesto del hogar (entre el 33,3 y el 22,1% dependiendo de que el sustentador del hogar tenga más de 65 años o menos de 30, respectivamente), seguido por las facturas domésticas y los restaurantes, capítulo este último en el que los españoles gastan de media 861 euros. Educación y joyería son los sectores con menor gasto per cápita.

Comer fuera es cosa de jóvenes, ricos... y vascos. Los menores de 30 años son los que más gastanen comidas fuera de casa, mientras que los mayores de 65 prefieren comer en casa. Los vascos y navarros son quienes más aprecian comer en restaurantes, un ocio que les supuso un gasto de 1.251 y 1.180 euros respectivamente, un 45% más que la media en el caso del País Vasco y un 37,1% en Navarra. Los canarios fueron los que menos consumieron en restaurantes, 618 euros y un 28% menos que el conjunto.

Hogar más amplio, más gasto en gasolina. La estructura del hogar (un adulto sin niños, dos adultos sin niños y dos adultos con niños) no arroja "diferencias sustanciales" en el gasto en alimentos, bebidas y restaurantes, pero sí son importantes en carburantes. Así, los hogares con hijos no solo gastan más en educación, ropa y calzado, sino también en gasolina. También las rentas altas gastan más en carburantes que las bajas. En el lado contrario, los hogares con un solo adulto tienen un gasto comparativo mayor que el resto en agua, gas, electricidad y teléfono.

Gasto medio por persona por CCAA en 2014 (BarclayCard-IESE)

El mayor gasto educativo se da en Cataluña: Los catalanes fueron los que invirtieron más en formación, 223 euros por cabeza, un 51,5% más que el conjunto de España y cuatro veces más que los extremeños, que dedicaron a este concepto 51 euros, un 65% menos que la media de los españoles. Tras los catalanes se sitúan los vascos (217 euros, un 47,5% más que la media) y madrileños (216 euros, un 47,2% más). El gasto en educación, además, es más alto para los hogares que tienen jóvenes a su cargo (un 3,1% del presupuesto).

... y los catalanes también gastan más en Sanidad.  Son significativas las diferencias en consumo en sanidad, donde lideran catalanes (593 euros por cabeza) y madrileños (559 euros), con un 29% y un 20,5% por encima del resto, respectivamente; los extremeños (321 euros, un 30% menos que la media) y los murcianos (328 euros, un 29% menos) son los que destinan menos a este concepto.

Las joyas gustan a los asturianos y cántabros. Ambas regiones destacan por su gasto en joyas; durante 2014 consumieron un 50% más en estos productos de lujo que la media y destinan a ello 40 y 43 euros por cabeza, respectivamente. En el lado contrario se sitúa Canarias, cuyos habitantes dedican sólo 17 euros a la compra de joyas, un 51% menos que la media, y Extremadura, donde por este concepto hubo un gasto en 2014 por habitante de 17 euros, un 34% menos.

Las rentas bajas se ajustan a la comida y las 'facturas'. Los hogares con ingresos inferiores a 1.000 euros gastan la mayor parte de su presupuesto en compra de alimentos, bebidas, agua, gas, electricidad y teléfono. Las rentas altas, por su parte, consumen más en educación, vuelos y hoteles, ropa y calzado.

Los españoles siguen prefiriendo pagar con dinero. El estudio revela que los españoles seguimos pegados al dinero en efectivo a la hora de realizar nuestras compras. El 84% del gasto en nuestras transacciones se realiza con billetes o monedas. El 16% restante, se divide entre tarjetas (7%), domiciliaciones y transferencias (8%9 y casi nadie paga con cheques (1%). El gasto medio con tarjeta asciende a 42 euros, se paga con este medio principalmente en supermercados y grandes superficies, y entre tres comunidades (Cataluña, Madrid y Andalucía) se reparten el 55% de las operaciones con este formato de pago.