Los cuatro acusados que presuntamente incitaron a la violencia y arremetieron contra el expresidente del Govern José Ramón Bauzá durante una protesta llevada a cabo el 28 de mayo de 2012 en el municipio mallorquín de Bunyola en contra de los recortes impulsados por el Ejecutivo autonómico, han asegurado durante el juicio por estos que su actitud fue pacífica y que "en ningún momento" su intención fue la de "plantar cara" a los agentes de la Guardia Civil.

Los inculpados, que a su llegada han sido recibidos y aplaudidos por una cincuentena de manifestantes de diversas organizaciones, han recordado que fue el Instituto Armado el que mostró una "violenta" respuesta contra ellos para que se retirasen del lugar. En concreto, la Fiscalía reclama un año de cárcel para cada uno de ellos por un delito de desobediencia grave, mientras que a uno de ellos le imputa además una falta de lesiones por la que pide para él el pago de una multa de 600 euros.

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