Maniobras militares de Corea del Sur
Un avión de combate de Corea del Sur, modelo F-4 f 'Phantom', participa en un aterrizaje de emergencia efectuado durante las maniobras 'Foal Eagle', en Gyeongsangbuk-do, Corea del Sur. Jeon Heon-Kyun / EFE

Los países de Corea del Sur y EE UU  iniciaron este lunes un ejercicio anual de preparación ante un hipotético ataque biológico de la vecina Corea del Norte, que servirá además para prevenir otras amenazas como la reciente propagación del coronavirus en el país.

El ejercicio de carácter militar y civil de tres días, llamado "Able Response 15", servirá para "examinar y mejorar el sistema de respuesta combinada de los dos países a las amenazas biológicas naturales o realizadas intencionalmente que puedan tener lugar en la península de Corea", indicó el Ministerio de Defensa de Seúl en un comunicado.

Estas maniobras, que se llevan a cabo cada año desde 2011, implicará a los departamentos de defensa de Seúl y Washington, así como al Ministerio de Sanidad de Corea del Sur y otras instituciones, según el comunicado de Defensa.

El ejercicio también se enfocará en combatir la propagación de virus en Corea del Sur Si bien el Ministerio no mencionó directamente a Corea del Norte, el "Able Response 15" fue concebido para tratar de contrarrestar posibles ataques biológicos del régimen de Kim Jong-un, que se cree desarrolla este tipo de armamento.

El Gobierno surcoreano acusó a principios de este año al Ejército de Corea del Norte de haber realizado ensayos de ataques bioquímicos.

Por su parte, expertos de la Universidad Johns Hopkins de EE UU aseguraron en julio que una supuesta fábrica de pesticidas norcoreana sirve en realidad para producir ántrax y otras armas biológicas.

El armamento biológico supuestamente desarrollado por el régimen de los Kim incluiría también cultivos de ántrax, de viruela y de la peste, según el Libro Blanco del Ministerio de Defensa de Corea del Sur.

El ejercicio iniciado este lunes también se enfocará en combatir la propagación de virus en Corea del Sur, después de que el pasado junio el síndrome respiratorio de Oriente Medio (SROM) o nuevo coronavirus generara una gran alarma en el país cobrándose 36 vidas.

Reunión de familias

Delegaciones de la Cruz Roja de Corea del Norte y Corea del Sur se reúnen este lunes en la fronteriza Aldea de la Tregua de Panmunjom para organizar un próximo encuentro de familias separadas por la Guerra de Corea (1950-53).

Ambas partes buscan llegar a un acuerdo sobre el lugar, la fecha y el número de personas que tomarán parte en el encuentro, que será el vigésimo de este tipo y el primero desde febrero de 2014.

El encuentro de familias separadas se celebrará previsiblemente a principios o mediados de octubre en el complejo turístico del monte Geumgang, ubicado al sureste de Corea del Norte.

Un total de 129.264 personas han solicitado participar en este tipo de eventos La Cruz Roja surcoreana ya comenzó la semana pasada un proceso de 15 días para localizar a más de 66.000 personas con familiares en el país vecino y elaborar una lista de candidatos que entregará a la delegación de Corea del Norte.

Ambas Coreas decidieron convocar esta nueva reunión de familias el pasado 24 de agosto, cuando representantes de alto nivel de Seúl y Pyongyang llegaron a un acuerdo para poner fin a un grave episodio de tensión militar.

Solo en Corea del Sur un total de 129.264 personas han solicitado participar en este tipo de eventos en las últimas tres décadas, de las que hoy quedan vivas aproximadamente la mitad, casi todas ellas mayores de 70 años, según datos de Unificación.

El Gobierno surcoreano ha expresado en varias ocasiones su deseo de que se celebren los encuentros de forma regular, ya que cientos de estos ancianos fallecen cada año sin poder volver a ver a sus parientes del otro lado de la frontera.

Desde la primera convocatoria en 1985 se han organizado hasta ahora 19 reuniones en las que han participado aproximadamente 4.000 parientes de ambos lados.

La mayoría de las citas de familiares de las dos Coreas se celebró a partir del año 2000, y en la última de ellas 200 familias separadas pudieron reunirse durante cinco días en febrero del año pasado.