Pablo López: "Te tienes que joder, amas por cabrón que seas"

  • "Vivo asustado constantemente desde pequeño", dice el cantante recién estrenado su disco 'El mundo y los amantes inocentes'.
  • "Envidio al optimista y al que salta sin red, aunque luego se la pegue".
  • "Vivo cosas que deberían tenerme en euforia y ni la rozo con los dedos".
El cantante y compositor Pablo López durante la entrevista en 20minutos por 'El mundo y los amantes inocentes'
El cantante y compositor Pablo López durante la entrevista en 20minutos por 'El mundo y los amantes inocentes'
JORGE PARÍS

Amor y protesta se funden en el nuevo disco del cantante, músico y compositor Pablo López (Málaga, 1984), que con todo el sentido y la intención ha titulado El mundo y los amantes inocentes. Porque es lo que le preocupa, lo que lleva dentro y además no le importa contarlo además de cantarlo y reconocer que nunca pensó en la música como en un trabajo. "Es que yo nunca creí que sería música", dice entre sonrisas. Por eso, no se cansa de decir que por frívolo que sea él empezó a componer canciones para ligar.

¿En este disco hay tanto de enfado y protesta como de amor?

Era el punto de salida. Porque parte de un tío que lee mucho el periódico y ve mucho las noticias en la tele. Y cuando uno practica eso con frecuencia, sale una animadversión hacia el ser humano que no es buena para escribir canciones. Te puede salir un disco muy oscuro.

¿Y usted de oscuro no tiene nada?

Qué va, yo amo muchísimo todo lo que tiene que ver con la vida y trato de pasar este camino feliz. Traté de encontrar en mí, porque yo soy torpe y errático como todo el mundo, algo primario que fuera inocente: y fue el amor. No tiene por qué ser el de "te quiero mi vida", puede ser el amor a tu gato o a tu hermano...

Pero empezó a escribir por aquello del "te quiero, mi vida", porque salvo que sea leyenda usted comenzó a componer para ligar...

Cuando estás en ese momento hormonal de la adolescencia y quieres tener éxito con una chica pues buscas lo mejor que tienes, y yo no era ni el futbolista de la clase ni el más guapo ni el más listo.  Entonces se me ocurrió escribir una canción.

¿No ligaba mucho?

No se me daba mal, era muy intenso desde niño y eso me daba un punto interesante. Y como escribí una canción y funcionó, lo seguí haciendo. Aquella respuesta positiva de la otra parte me hizo continuar.

¿Se le ha vuelto en contra: demasiadas/demasiados intentando ligar con usted?

Ojalá... Este trabajo es delicado, al trabajar con sentimientos puedes acabar distorsionando y mi objetivo es que no me pase, es seguir sabiendo amar. Cuando uno recibe tanta energía en ese aspecto, incluso de desconocidos, puede olvidarse de querer sencillamente, entonces uno intenta atarse todo el tiempo al suelo.

¿Cómo se mantiene esa inocencia de la que hablaba al principio?

Es casi imposible, incluso los chavales crecen más rápido, virtualmente al menos, por la sobreinformación que tienen y no la de las noticias sino la de la vida de los demás que proporcionan las redes. Es muy difícil mantener la inocencia pero dependemos de ello. Porque si no te vuelves loco.

¿Y cómo es ese amante inocente que titula el disco?

El peor de los ogros no puede evitar sentirse invadido por el amor, aunque no lo muestre porque para él sea un signo de debilidad. Así que te tienes que joder e inevitablemente amas por muy cabrón que seas.

¿Cómo surgió la canción más social del disco, Tu enemigo?

Por un encuentro casi casual con Juanes cuando el disco estaba casi acabado. Hablar con él, descubrirlo como persona y comprobar lo que ya sabía que era como músico hizo que escribiera esto pensando que podría cantarlo. Nunca pensé en un dúo, y tuvo a bien cantarla conmigo. Y encima un texto como ése...  Miramos demasiado el pasaporte, antes la cartera que dentro, y un hombre no es más que un hombre haya nacido en México, Siria, EE UU.

¿Su peor enemigo?

El excesivo miedo con el que vivo. Vivo asustado constantemente desde pequeño, no sé quién me ha hecho esto en la cabeza pero cuando lo sepa se lo voy a hacer pagar. Si voy en un ascensor pienso que se caerá, si saco un disco que será el último y a nadie le gustará. Tal vez es miedo a la decepción. Una vez leí: si no hay expectativas no hay decepciones, y es una mierda de frase pero me la aplico mucho. Yo vivo acorralado por el miedo. Envidio al optimista, al que salta sin red y se la pega pero en ese trayecto se lo pasa bien. Yo vivo cosas que deberían tenerme en euforia y ni la rozo con los dedos.

Ese que se tira sin red, ¿es más temerario que valiente para usted?

Es más temerario, la valentía está en pequeños detalles. Pero envidio la inconsciencia, y ni en los momentos más complicados que deberías evadirte, incluso en blanco, soy incapaz. Estoy siempre dando vueltas al coco.

Algún aliado habrá en usted...

El mismo sentido de la conciencia es el que me proporciona muchas cosas que sustentan mi vida. Esa conciencia que me castiga también me da la oportunidad de estar bien atado al suelo y ver las cosas con claridad.

¿Hay alguna canción que hayas escrito para otros?

Sí, hay cuatro. Las cuatro iban para el mismo o la misma artista. Una muy importante es Desde mis zapatos.

¿Y cómo es estar en sus zapatos?

Es una montaña rusa y un viaje que generalmente es muy divertido. Me lo paso bien. Si la vida fuera una noche: la vida fue una gran noche.

¿En qué zapatos no se metería jamás?

Me aterraría ser o político o banquero y no les tengo animadversión. El político, hasta que esto cambie, está desconectado del sudor de la calle. Y la otra profesión me parece una manera muy poco digna de ganarse la vida, no me refiero al que trabaja en la banca... Hay gente maravillosa, pero me costaría ser ambas cosas.

En los que sí se metería es en los de un periodista...

Sí, es una ilusión. Yo de pequeño, si me preguntaban qué quería ser, no consideraba que la música fuera una profesión era mi divertimento, no podía ser mi trabajo. Yo quería ser periodista.

¿Cómo es ese abrazo violento?

Para mí es más importante que un beso, dice mucho de una persona, hay algo ahí que no se puede percibir. Cuando uno tiene una sobredosis de abrazos se da cuenta de que se hace un mal uso de un gesto muy bonito. Con el abrazo violento me refiero a que a veces se fuerza el gesto.

Ese abrazo de un desconocido al saludarle...

A ése me refiero. A pesar de ser muy cariñoso, hay abrazos que me resultan violentos y me cuestan.

El mundo ha roto, estalla, quiero escapar de un mundo así, ¿cómo escapa usted además de con su música?

Yo escapo amando, cuando yo hago una crítica o un llanto, porque me enfado mucho con la capacidad de destrucción del ser humano y yo me incluyo como partícipe de ello, y me busco intentando amar hasta perder la cabeza. Amar de todas las maneras que se pueda, unas más que otras.

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