El trapicheo de drogas a pequeña escala se ha intensificado en las zonas que utilizan los adolescentes para hacer botellón. El parque de la Alameda y el campus están siendo peinados por la noche por las Fuerzas de Seguridad ante las quejas de los vecinos, que denuncian la venta de hachís y cocaína. La situación ha empeorado en las últimas semanas, coincidiendo con el final del curso. La edad de los jóvenes que salen por la noche ha bajado y ya es habitual encontrar a menores en botellones. Un grupo de 50 vecinos de la Ciudad Vieja se ha unido en una plataforma para exigir al Ayuntamiento que actúe.