Si compra un viaje a través de una agencia o acude a un restaurante a comer, fíjese bien si el precio incluye o no el IVA y las tasas y gastos de gestión. Decenas de empresas de viajes y de cafeterías y restaurantes siguen sin ofrecer en sus catálogos y cartas los precios totales de los productos.

Esta práctica, que puede suponer más de una sorpresa para el comprador a la hora de pagar, no se ajusta a la normativa, ya que la ley exige que se ofrezcan los precios de forma visible y totalmente legible, incluidos los impuestos.

En muchos casos, los restaurantes ‘olvidan’ incluir en el precio que ponen de cara al público el 7% del IVA, aunque sí ofrecen un aviso, normalmente en letra más pequeña y a pie de página, explicándolo. Las asociaciones de consumidores alertan de que cada vez más establecimientos recurren a esta picaresca para hacer sus precios más atractivos.

Algo similar sucede con las agencias de viajes, que, aunque de forma mayoritaria sí incluyen en sus precios el IVA, dejan de sumar las tasas aeroportuarias y los gastos de gestión que supone el viaje, lo que al final acaba suponiendo un mayor desembolso para el bolsillo del comprador.

Hasta 50 euros más

Las agencias de viajes de bajo coste son las que más sorpresas pueden dar a la hora del pago final. En la mayoría de los casos no incluyen las tasas y otros pluses, como los de equipaje o los costes del combustible, que pueden encarecer el precio hasta 50 euros.

Esta práctica no es del todo ilegal, siempre y cuando se exponga que el precio no incluye las tasas e impuestos o se explique en el mismo catálogo. «Sin embargo, no siempre es del todo legible y no se puede ver de un solo vistazo», se quejan en la asociación de consumidores Torre Ramona.

Aconsejan reclamar

Las asociaciones de consumidores recomiendan que, aunque esta práctica no es del todo ilegal, se pida la hoja de reclamaciones y se deje constancia de que el precio del catálogo o la carta no incluye el IVA y todas las tasas e impuestos. En los restaurantes, una cena puede encarecerse hasta tres euros sobre el precio en carta, dependiendo del valor final.