¿Cómo ha acogido la revocación de la condena?

Con una inmensa alegría y satisfacción más familiar que personal. Ha sido una situación muy dura, muy difícil, la que hemos vivido estos dos últimos años. He sentido una liberación personal, pero sobre todo una liberación familiar.

¿Se ha sentido apoyado por sus compañeros del cuerpo durante estos dos años?

R. Me he sentido muy arropado por mi familia, por mis amigos, por mi gente, mis compañeros y mis superiores. Son ellos los que saben de mi buen hacer, y cómo realmente soy. Los que me ha juzgado, atacado lo han hecho porque no me conocen, y por tanto no lo tengo en cuenta.

En su día calificó la sentencia de injusta ...

Sí, totalmente injusta, porque lo que hice fue cumplir con mi deber, como he hecho siempre, durante mis 35 años de servicios. He buscado siempre que se cumplan las leyes y la Constitución, el bien y el interés general de todos los ciudadanos, sin ninguna distinción.

Usted era Comisario jefe de la comisaria de Vallecas cuando se encontró la mochila que no estalló en los atentados del 11-M y cuya desactivación permitió las primeras detenciones. ¿Cree que este hecho ha tenido que ver con la persecución a la que se ha visto sometido y a la sentencia de la Aundiencia Provincial de Madrid anulada hoy por el Supremo?

Yo era comisario de Vallecas, y estaba allí. Desgraciadamente es uno de los recuerdos más penosos de mi vida, y tengo grabado el sonido del que yo llamo el móvil de los muertos. En el juicio ha quedado claro que no tengo ninguna relación personal o profesional con la mochila, y que simplemente cumplí con mi deber. Los que ha dicho lo contrario debe de quedar en su conciencia personal .

¿Piensa emprender alguna acción legal contra las personas que lo han acusado y atacado estos últimos años?

No sé lo que voy a hacer. De momento me voy de vacaciones con mi mujer, a descansar un poco. El futuro aún no lo he pensado.