(AMP) Descubren una inscripción en el Puente Viejo de Murcia que documenta sus 275 años de vida

Los trabajos de recuperación ambiental que se han llevado a cabo en el río Segura, a su paso por Murcia, han permitido sacar a luz de nuevo una inscripción que demuestra que los arcos del Puente de los Peligros de Murcia se terminaron el 15 de agosto de 1740.
Ballesta y Ródenas observan el descubrimiento de la placa
Ballesta y Ródenas observan el descubrimiento de la placa
AYUNTAMIENTO DE MURCIA

Los trabajos de recuperación ambiental que se han llevado a cabo en el río Segura, a su paso por Murcia, han permitido sacar a luz de nuevo una inscripción que demuestra que los arcos del Puente de los Peligros de Murcia se terminaron el 15 de agosto de 1740.

Este descubrimiento se ha producido gracias la labor de un equipo de arqueólogos que ha hallado una prueba de que el Puente Viejo de Murcia cumplirá este verano 275 años. Lo más sorprendente ha sido que, pese a que la inscripción ha estado expuesta a la vista de todos, nadie se había percibido de ella hasta ahora.

El alcalde, José Ballesta, junto con el presidente del organismo de cuenca, Miguel Ángel Ródenas, han presentado la talla, que indica que la lápida fue colocada por orden del arquitecto Jaime Bort en la clave de la bóveda del arco septentrional. En concreto, este grabado conmemorativo dice 'Dia de Nvuestra Señora de la Asvmcion se pvso la vltima piedra año de 1740'.

Como dice la leyenda, con esa fecha cristiana tan simbólica (15 de agosto) se conmemora la terminación de los arcos del puente. Aquella lápida fue colocada por orden del director de la obra, en aquellos momentos Jaime Bort, contratado para terminar el puente, tras la muerte de Toribio Martínez de la Vega.

La inscripción, en letra capital cuadrada con los signos y abreviaturas propias de la época, está grabada sobre dos sillares consecutivos de 0,84 y 0,72 metros de longitud, respectivamente, y 0,41 metros de altura.

A lo largo de la historia, Murcia se ha visto afectada por numerosas riadas, una de las cuales destruyó en 1701 el antiguo puente. Tras este desastre, surgió la necesidad de construir una nueva infraestructura más resistente.

El maestro Toribio Martínez de la Vega, figura clave en el nuevo proyecto, presentó como solución un puente de dos ojos (el anterior tenía tres) que presentaba una notoria elevación que permitía salvar las situaciones de peligro provocadas por las riadas. Esta elevación de la estructura es visible a día de hoy, ya que se aprecian claramente las cuestas que hay al final de la Gran Vía y justo al finalizar el puente en dirección a la plaza Camachos.

Las obras se subastaron en 1704, pero no comenzaron a ejecutarse hasta 1717. La construcción del puente no concluye, tras varias largas interrupciones y algunas modificaciones, hasta 1742 con el concurso final del arquitecto Jaime Bort (1739-1742).

Ballesta se ha referido a la importancia del hallazgo producido, que "va mucho más allá de la propia lápida dada la significación que tiene para los murcianos todo lo referido al Puente de los Peligros", del que ha dicho que "no hay otro lugar más emblemático y que despierte sentimientos más hondos en los hombres y mujeres de nuestra tierra; en realidad, es el lugar en el que se encuentra el corazón de Murcia y de los murcianos".

Asimismo, ha recordado que uno de los compromisos más relevantes de los próximos años será "el diseño y desarrollo del proyecto Murcia Río, una de las actuaciones estratégicas que prevé llevar a cabo el Ayuntamiento y que permitirá impulsar la revitalización del entorno del Segura a su paso por la centro urbano mediante la creación de un gran pulmón verde para el uso de los murcianos".

Nuevos jardines y amplias zonas verdes, más de 2.000 nuevos árboles, áreas infantiles y familiares, pistas de deportivas y de ocio para jóvenes, embarcaderos equipados con patines y piraguas, espacios artísticos para actos y conciertos, tres nuevos kilómetros de carril bici, bares y restaurantes panorámicos y un nuevo aparcamiento con capacidad para 1.400 vehículos, son algunos de los elementos que contempla el proyecto.

Recuperación del patrimonio

Si bien el Puente Viejo ha sido objeto de estudios muy valiosos, durante las obras de dragado del río también se han llevado a cabo otros trabajos que han permitido una recuperación integral del patrimonio hídrico e histórico con el que cuenta la ciudad de Murcia.

Así, otra de las actuaciones significativas ha permitido liberar de sedimentos el gallardo de los Molinos Nuevos, es decir, el canal que conduce el agua desde el azud del puente hasta las compuertas de los molinos.

Por otro lado, el trabajo de campo de los arqueólogos ha servido para conocer en profundidad el azud que hay bajo el Puente de los Peligros. Durante un breve periodo de tiempo se ha dejado el azud en seco, lo que ha permitido verificar la fidelidad de la ejecución de la obra que reflejan los planos de Martínez de la Vega.

Todas estas actuaciones de recuperación realizadas por la CHS sobre las infraestructuras hídricas han permitido conocer mejor la historia de la propia ciudad de Murcia, así como la evolución histórica de la urbe en torno al río Segura.

El proyecto de recuperación ambiental del río Segura, iniciado en marzo de 2014 y finalizado en mayo de 2015, ha sido promovido por el Ministerio y ha contado con un presupuesto de 4,2 millones de euros. Gracias a estos trabajos se han extraído más de 150.000 toneladas de sedimentos, lo que permite al río llevar un mayor caudal y prevenir el riesgo de inundaciones.

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