La Asociación Pro Derechos Humanos (APDH) de Melilla, en el 79 aniversario del inicio de la Guerra Civil española, ha subrayado que Melilla tiene la "asignatura pendiente" de la retirada de la estatua del anterior Jefe del Estado Francisco Franco Bahamonde, porque consideran es "la última estatua pública (en España) del dictador genocida, que se mantiene atendiendo a una falaz biografía, creada por los propagandistas de su régimen".

A través de un comunicado de prensa, la organización no gubernamental (ONG), sobre la escultura dedicada en Melilla a Franco por su condición de excomandante del Tercio Gran Capitán I de La Legión en Melilla y no por condición de dictador, señala que "ofende a las víctimas y su memoria que nombres ligados a la deslealtad y la traición se mantengan en nuestras calles o, como ha ocurrido recientemente, se coloque una nueva placa con el nombre de uno de estos en un edificio público del Ministerio de Defensa" donde vivió Franco.

APDH ha asegurado que en la Ciudad Autónoma de Melilla no se cumple la Ley de Memoria Histórica y por ello ha solicitado "retirar del callejero los nombres de aquellos personajes, que están en él por haber apoyado al régimen".

Para esta asociación "en este tiempo, cuando la amoralidad pública nuevamente es seña de identidad de los gobiernos español y local, es importante recordar a los valientes que dieron su vida, no sólo por fidelidad al Estado republicano, sino, con honor, por su compromiso vital con sus conciudadanos".

Así, la APDH ha afirmado que "los nombres del Padre Jaén, Comandante Virgilio Leret, Comandante en Jefe de la Circunscripción Oriental General de brigada Manuel Romerales Quintero, Comandante en Jefe del Ejército de África Manuel Gómez Morato, Alcalde Antonio Díez Martín, son quizás de los más renombrados, pero fueron muchos los militares, trabajadores, juristas, representantes públicos, etc., que ofrecieron ese testimonio en Melilla".

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