I Walked With a Zombie, directed by Jacques Tourneur, USA, 1943. Unknown designer
Póster de 'Yo anduve con un zombie' (1943). Se desconoce el autor Courtesy Sikelia Productions

Para el director de cine Martin Scorsese todos los elementos que confluyen en la gran ceremonia mágica del cine tienen carácter sagrado. Autor de algunas de las mejores historias filmadas en el último medio siglo, entre ellas Taxi Driver (1976), Toro salvaje (1980), Uno de los nuestros (1990), la película con la más tóxica e involvidable primera línea de la historia: "desde que tengo uso de razón siempre quise ser un gánster, para mí ser un gánster era mejor que ser presidente de los Estados Unidos", y Casino (1995), y persona de conocimientos técnicos e históricos enciclopédicos —que se pueden comprobar en los muchos guiños de homenaje que inserta en su filmografía—, la colección privada de pósters de cine que atesora revela mucho de alguien con celuloide en las venas.

Los carteles de cine, dice Scorsese, tienen rastros del "DNA de una época", según señala el director en el prólogo del libro Startstruck: Vintage Movie Posters from Classic Hollywood. Desde que era un adolescente de la Pequeña Italia, el barrio de Manhattan, donde vivía con sus padres, emigrantes sicilianos, Scorsese comenzó a coleccionar carteles de las películas que le emocionaban. Nacido en 1942, tuvo la suerte de crecer durante la edad dorada del cine de Hollywood y de otros movimientos trascendentales, como el neorrealismo.

Rescatador de películas dañadas

El Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) expone hasta el 25 de octubre Scorsese Collects (Scorsese colecciona), un conjunto de 34 carteles de los que ha reunido desde que empezó con la afición el director, responsable también de la selección que se muestra al público. La pinacoteca quiere que la muestra sea una forma de honrar la labor de Scorsese como adalid de la restauración y conservación de los originales deteriorados de películas clásicas desde la Film Foundation, una institución sin ánimo de lucro que se encarga de reparar los celuloides dañados por el paso del tiempo: han logrado salvar las copias únicas de 25 películas de 19 países que de otro modo habrían desaparecido, desintegradas por el paso del tiempo y las malas emulsiones empleadas por algunas productoras.

Hay tres carteles de uno de los directores más admirados por Scorsese, el inglés Michael Powell En torno al enorme ejemplar, del tamaño de una valla publicitaria, de Los cuentos de Hoffman, que dirigió en 1951 uno de los directores más admirados por Scorsese, el inglés Michael Powell (1905-1990) —de cuya filmografía también se exhiben los carteles de Narciso Negro (1947) y Las zapatillas rojas (1948)—, en la muestra hay notables curiosidades que podrían ser piezas únicas o, en cualquier caso, ejemplares de posters muy difíciles de encontrar, como el de Madame de… (Max Ophuls, 1953).

'Yo anduve con un zombi'

También se exponen el bellísimo de la inolvidable Yo anduve con un zombi, dirigida en 1943 por el gran Jacques Tourneur (1904-1977), a quien Scorsese debe mucho del dramático tratamiento de la luz necesario para lograr atmósferas de elegante misterio que no caigan en la truculencia, y el minimalista de Los viajes de Sullivan (1941), de Preston Sturges (1898-1959), otro de los realizadores clásicos frecuentemente citados por el cineasta neoyorquino.

Sólo hay un póster de una película de Scorsese, el grabado de Strausfeld para 'Malas calles' Otras piezas notables son trabajos de algunos de los mejores diseñadores gráficos de su tiempo, como el italiano Anselmo Ballester, el ilustrador favorito de Rita Hayworth; el expresionista René Perón, autor del espectacular cartel vanguardista de La escuadrilla deshecha (George Archainbaud, 1932), y el británico Peter Strausfeld, que utiliza la técnica del grabado y realizó una soberbia interpretación de la única película de Scorsese cuyo cartel figura en la muestra, Malas calles (1973).