'Crouching Venus'
Diferentes versiones de 'Afrodita agachada' exhibidas en la Fondazione Prada de Milán Foto: Attilio Maranzano - Courtesy Fondazione Prada

La escultura y los relieves de la Grecia clásica y del Imperio romano son la representación del arte canónico, la referencia fija a la que siempre se vuelve. Es frecuente pensar en el arte grecorromano como único, considerarlo el gran pilar que sostiene el resto de las corrientes de la historia del arte occidental, pero solemos pasar por alto que fueron también los siglos en que más se copió.

"En ningún otro periodo de la historia del arte occidental, la creación de copias de obras maestras del pasado fue tan importante como en la República romana tardía", dicen los organizadores de la exposición Serial Classic, en la Fondazione Prada de Milán hasta el 24 de agosto. Una de las primeras organizadas en la recién inaugurada sede de la fundación, que hasta hace poco sólo tenía presencia en Venecia, la muestra reúne 70 esculturas clásicas.

A veces las obras se diferencian entre sí, no son copias exactas sino interpretaciones. Las Afroditas o Venus no se agachan de la misma manera, hay ejemplares que no tienen cabeza ni extremidades y aún así se adivinan torsos ligeramente distintos, hay Doríforos de Policleto hechos de mármol blanco y de mármol negro.  Apenas hay originales que hayan llegado a nuestros días y hay que conformarse con los impostores.

'Afrodita agachada' y el 'Discóbolo'

El conjunto explora la delgada línea que existía en Roma entre la originalidad y la imitación e ilustra cómo la cultura romana rindió homenaje al arte griego con la circulación de múltiples reproducciones de grandes obras como la helenística Afrodita agachada o el Discóbolo de Mirón. De estas dos, el centro hace un análisis en profundidad de los originales perdidos y de las copias, dispuestas en fila como si se tratara de piezas a la venta en los expositores de una tienda.

Las reproducciones actuales de yeso imitan la textura del bronce y el tono del mármol romanoDos secciones del recorrido se adentran en las texturas y en los colores de los bronces y los mármoles clásicos. Del Apolo de Kassel —en origen creado por Fidias— se exhiben ejemplares actuales de yeso que imitan el acabado en bronce que debió tener la obra griega, ya perdida, y los colores de las reproducciones romanas. Otro de los apartados de la exposición detalla técnicas y métodos para crear los moldes de yeso y trasladar las proporciones y medidas a los bloques de mármol antes de comenzar a esculpir.