Palmira
Estado Islámico ha comenzado a destruir con explosivos santuarios de Palmira en Siria. 20MINUTOS

El grupo terrorista Estado Islámico (EI) publicó este viernes en Internet varias fotografías de la supuesta destrucción de seis bustos de piedra de hombres y mujeres, originarios de la ciudad monumental de Palmira, en Siria.

Las instantáneas, cuya autenticidad no pudo ser comprobada, muestran cómo los yihadistas destruyen las piezas a mazazos delante de una multitud en la localidad de Manbech, uno de los feudos de los radicales en la provincia septentrional de Alepo.

Junto a las fotografías, los extremistas emitieron un comunicado en el que explican que sus militantes decomisaron esos objetos a un contrabandista, que fue interceptado en un puesto de control en Alepo.

El supuesto traficante de antigüedades fue juzgado por un tribunal religioso del EI en Manbech, que ordenó que fuera castigado y que los bustos fueran destruidos.

El jueves, el director general de Antigüedades y Museos de Siria, Maamún Abdelkarim, informó de que los radicales habían destruido ocho estatuas, procedentes de la antigua Palmira, en Manbech.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos puso en duda por su parte la autenticidad de las piezas y ofreció una versión distinta a la de los radicales.
Según la ONG, que cita fuentes locales en Manbech, los bustos fueron destruidos hace tres días, pero eran falsos.

El Observatorio detalló que efectivamente un hombre los había robado de Palmira y se los llevó a Manbech, a unos 200 kilómetros al norte, donde los yihadistas lo capturaron y lo azotaron.

Las piezas reales, de acuerdo a esta fuente, fueron sacadas por los propios combatientes del EI de Palmira y fueron llevadas a Alepo para más tarde venderlas en el extranjero.

Control desde mayo

A mediados de mayo, el EI tomó el control de Palmira, cuya parte arqueológica está incluida en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

El jueves, Abdelkarim reveló que los extremistas habían destruido la estatua de un león, del siglo I a.C. y que estaba situada en la entrada del museo de esta población.

El responsable sirio indicó que por el momento no existen indicios de que la zona monumental de la urbe haya sufrido destrozos, pese a la destrucción por parte de los yihadistas de dos santuarios islámicos que estaban fuera de la parte arqueológica.

Palmira fue en los siglos I y II d. C. uno de los centros culturales más importantes del mundo antiguo y punto de encuentro de las caravanas en la Ruta de la Seda, que atravesaban el árido desierto del centro de Siria.

Antes del inicio de la contienda, en marzo de 2011, sus ruinas eran una de las principales atracciones turísticas del país y de la región.