El magnate estadounidense Donald Trump ha anunciado este martes su candidatura a las primarias del Partido Republicano, en un discurso en el que ha presentado como el "gran líder" que necesita un país acostumbrado, según sus propias palabras, a dirigentes "estúpidos".

Ha comparecido solo un día después de un teórico favorito, Jeb Bush"Señoras y caballeros, me presento oficialmente a presidente de Estados Unidos. Vamos a hacer que nuestro país vuelva a ser grande", ha proclamado Trump durante un acto en Manhattan (Nueva York) en el que ha zanjado las especulaciones de los últimos meses.

El nombre de Trump ya sonó como potencial aspirante hace cuatro años, pero finalmente el empresario desistió cuando ya todos le daban por incluido en las primarias. Voz influyente dentro de los círculos conservadores norteamericanos, da un paso al frente como uno de los candidatos más populares, gracias en gran medida a su presencia en televisión.

Trump ha expuesto como aval político su éxito empresarial, gracias al cual ha llegado a acumular un patrimonio de unos 9.000 millones de dólares, según The Washington Post. El magnate, de hecho, ha anunciado su candidatura desde un rascacielos de su propiedad y con su nombre en Nueva York. Con Trump, ya son doce las personas que han confirmado su deseo de ser el candidato republicano a la Casa Blanca. El empresario ha comparecido solo un día después de que uno de los teóricos favoritos, el exgobernador de Florida Jeb Bush, hiciese públicos sus deseos de ser el tercer Bush presidente.

Críticas a los inmigrantes

El Político estadounidense hizo duras críticas a los inmigrantes mexicanos que llegan a Estados Unidos y propuso levantar un "gran muro" en la frontera entre los dos países, y que "México lo pague". Trump recurrió al sentimiento nacionalista de un país que, según dijo, se ha convertido en el "basurero de todos los problemas de los demás".

Un país sin fronteras, simplemente no es un paísCriticó el radicalismo islámico, el avance económico de países como China y Japón y también afirmó que México está "ahogando económicamente" a Estados Unidos. "México manda a su gente, pero no manda lo mejor. Está enviando a gente con un montón de problemas (...). Están trayendo drogas, el crimen, a los violadores. Asumo que hay algunos que son buenos", afirmó el magnate.

Si llega a la Casa Blanca, dijo, construirá un "gran, gran muro" en la frontera con México "y haré que México lo pague", agregó, y señaló que como magnate inmobiliario, nadie levanta "mejores muros" que los suyos y los construye "muy baratos". "México no es nuestro amigo", insistió, al tiempo que decía que sus impresiones sobre los inmigrantes se basan en los comentarios que ha recibido de la policía fronteriza. "Un país sin fronteras, simplemente no es un país", insistió.