Lo promueve el arzobispado. El Comité de Personas con Discapacidad (Cermi) y una sobrina del creador de la fundación Emilio Álvarez han presentado en el Ayuntamiento alegaciones contra la construcción de un aparcamiento subterráneo de 400 plazas en los terrenos de la fundación Emilio Álvarez, entre las calles José María Lacort, Santuario y Simón Aranda. El proyecto –promovido por el Arzobispado, que controla la fundación– supondrá el derribo de un edificio de cinco plantas (aulas de formación profesional para minusválidos) y de los talleres ocupacionales, según las alegaciones de Cermi y la sobrina. Ambos consideran que ello supone incumplir los fines de la fundación (la atención a los discapacitados), puesto que «las aulas y los talleres han sido cerrados indebidamente cuando estas instalaciones son más necesarias que nunca en Castilla y León», indican en las alegaciones.