El director territorial de Educación, Luis Ramos, dijo ayer que la alumna a la que un juez alicantino ha concedido como medida cautelar una orden de alejamiento respecto a dos de sus compañeros por un presunto delito de acoso sexual ha faltado al instituto Miguel Hernández de Alicante 417 veces en sólo dos años.

Según su testimonio, la madre de la supuesta víctima, que «presenta un claro absentismo escolar», había hecho caso omiso «en muchas ocasiones» a las llamadas de los profesores.

Ramos señaló también que resulta «dudoso» que las frases «soeces, agresivas y machistas» que le profirieron dos alumnos del centro «constituyan acoso sexual», aunque reconoció que «está muy mal lo que han hecho» y, por eso, se «han tomado medidas para que corrijan su lenguaje», aseguró. Ramos reconoció además que un alumno (la supuesta víctima no sabe quién fue) le había dado una «palmada en las nalgas».

El centro, por su parte, matizó que la madre de la joven denunció los hechos ante la Policía horas después de haberlo puesto en conocimiento de los profesores, que activaron de inmediato el protocolo para la prevención de la violencia.

Del mismo modo, lamentaron que no se haya preservado el derecho a la privacidad de los menores, «tanto los presuntos agresores como la víctima, que ya están señalados y estigmatizados».

Pasa de un examen por ir a la tele

El director territorial de Educación, Luis Ramos, criticó ayer la actitud de la madre de la menor presuntamente acosada por su «afán por salir en los medios de comunicación» y calificó como «grave» que hubiera permitido que una imagen de la joven (de espaldas) haya salido en la prensa. Ramos aseguró que la adolescente asistió el miércoles a las 08.00 horas al centro y que tuvo una actitud «correcta», al igual que el resto de sus compañeros. A las 13.00 horas, tenía un examen de matemáticas que no pudo hacer porque su progenitora acudió al centro escolar acompañada por un «cámara de televisión» y recogió a la menor.