Casi un tercio de la población femenina con edad legal para trabajar se dedica exclusivamente a las tareas del hogar, frente al 0,5% de los hombres. Y en muchos casos esta dedicación exclusiva tiene nombre: persona dependiente. Cuidar al bebé o al abuelo enfermo o dependiente provoca que el 18% de las mujeres andaluzas deje su empleo. Lo dice un estudio hecho por el sindicato UGT.

Y cuando no abandonan el trabajo, ocurre que 6 de cada 10 ocupadas compagina su empleo con las tareas domésticas, mientras que apenas 5 de cada 100 hombres arrima el hombro en el hogar.

Con esta dedicación no es extraño que las trabajadoras dispongan de sólo 1,89 horas libres al día frente a las 2,23 de los hombre, y que ellos dediquen su tiempo en el hogar a tareas puntuales como arreglar los desperfectos de la casa mientras que las mujeres tienen que encargarse del quehacer diario: limpiar, barrer, planchar, tender la ropa. En el caso de tener hijos la cosa empeora: disponen de 1,5 horas libres al día mientras que los padres tienen dos. Por algo un 86% de las andaluzas considera las responsabilidades familiares como un obstáculo para crecer profesionalmente. Y por eso también hay una distancia entre el número ideal de hijos para las andaluzas (2,31) y la realidad que es que la tasa de fecundidad es de 1,36 niños por mujer en edad reproductiva.

Diferencia de salarios

Desgraciadamente la diferencia no se da sólo de puertas para adentro. Ellas siguen ganando menos que sus parejas. Llegan a cobrar entre un 60 y un 80% menos que ellos con la misma formación y haciendo el mismo trabajo. El 31% de las entrevistadas gana entre 600 y 900 1 y un 26%, de 900 a 1.200 euros.