El patrón de pesca de la embarcación alicantina "Nuestra Madre de Loreto", declaró que la primera noche a bordo ha sido "tranquilo", y calculó que tienen víveres para una semana.

La embarcación recibió la noche del jueves la negativa de las autoridades libias para atracar en el puerto de Trípoli y desembarcar a los 26 inmigrantes y el cadáver de uno de ellos, rescatados el miércoles frente a las costas de Libia la noche del miércoles.

El Gobierno español ha calificado de "grave" la decisión libia, y está llevando a cabo gestiones diplomáticas con los gobiernos de Libia e Italia, así como con la UE para encontrar una solución.

Gestiones del Gobierno

La vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega aseguró que el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, se ha puesto en contacto con el vicepresidente de la Comisión Europea, Franco Frattini, y con los gobiernos de Libia e Italia para intentar desembarcar a los inmigrantes del barco español que está en Trípoli.

El Gobierno está gestionando con la UE, Libia e Italia una "solución urgente" a la situación
La intención del Ejecutivo español, explicó la vicepresidenta, es "dar una solución urgente a ese tema" y abordar esta crisis "de la mejor manera posible", algo que "tiene que hacerse entre la solidaridad de los países mediterráneos, que somos -dijo- los que estamos sufriendo con mayor embate las consecuencias la tragedia de la inmigración irregular procedente de África".

No obstante, De la Vega dijo que "de momento estamos sin solución de continuidad y haciendo gestiones como hacemos siempre que nos encontramos en una situación de esta naturaleza".

Poco antes, el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Bernardino León, calificó hoy de "grave" la decisión del gobierno libio y subrayó que "se trata de un principio humanitario (la autorización de desembarque)".

Sin permiso para entrar a Libia

Las autoridades libias denegaron en la noche del jueves la entrada al pesquero de Santa Pola (Alicante) Nuestra Madre del Loreto, que la noche del miércoles rescató a 26 inmigrantes cuando se encontraba faenando a 90 millas de la costa de Libia, según el armador del buque, José Durá.

Las autoridades libias negaron la entrada al puerto de Trípoli y ordenaron que abandonara sus aguas
Durá explicó que las autoridades libanesas comunicaron a la tripulación que no tenían autorización para atracar en la capital del país, y obligaron a la embarcación a salir de las aguas libias, pese a que llevan en sus bodegas el cuerpo de un inmigrante fallecido.

El armador explicó que el barco Nuestra Madre del Loreto se percató sobre las 23.00 horas del miércoles de la presencia de una pequeña lancha motora, que portaba una luz y se encontraba a la deriva. Esta embarcación se acercó al pesquero e incluso colisionó, causando algunos daños en el motor.

Víveres para una semana

El patrón de pesca de la embarcación alicantina "Nuestra Madre de Loreto", José Luis Sestayo, explicó que la primera noche con los veinticinco inmigrantes a bordo ha sido "tranquila" y estimó que tienen víveres para, aproximadamente, "entre siete u ocho días".

Seguimos a la espera de que autoridades españolas nos digan algo. Tenemos los motores al mínimo

"Seguimos a la espera de que autoridades españolas nos digan algo. Tenemos los motores al mínimo esperando a que nos llamen por si se arregla el asunto", dijo Sestayo, natural de Camariñas (A Coruña) y que dirige el barco con base en Santa Pola (Alicante) y con una tripulación de catorce personas.

La primera noche ha transcurrido con relativa normalidad aunque la tripulación "está prácticamente sin dormir" por la situación que viven y porque han debido atender a los inmigrantes, que en las primeras horas se hallaban "muy cansados".

Se da la circunstancia de que el armador de esta embarcación, José Durá, casualmente ocupaba el cargo de patrón de la embarcación 'Francisco y Catalina', también dedicado a la captura de quisquilla con base en Santa Pola, que en julio de 2006 rescató a 51 inmigrantes en aguas de Libia, a 100 millas de Malta.