El ladrillo se multiplica por siete en medio siglo
Vistas aéreas de Benalmádena. A la izquierda, foto tomada por EE UU en 1956; a la derecha, imagen del municipio en la actualidad.

Nuevos números sobre la frenética eclosión del cemento y el asfalto en la provincia. En 50 años, Málaga ha duplicado su población (1,4 millones actualmente), pero la extensión de sus ciudades, carreteras y otras infraestructuras se ha incrementado un 665% desde 1956. En Andalucía, el crecimiento ha sido del 286%, según un estudio sobre el uso del suelo.

Hace medio siglo había  4.739 hectáreas (cada hectárea mide casi lo que un campo de fútbol) dedicadas a edificaciones e infraestructuras. Ahora son 36.287 (el 5% de la provincia). El ladrillo se ha extendido por terrenos que tenían un uso agrícola y no ha afectado a las áreas naturales, «de las que se conserva el 92%», afirmó el director general del Medio Natural de la Junta, José Guirado. Sin embargo, el responsable autonómico precisó que en muchos municipios costeros ya no hay zonas agrícolas en las que el cemento pueda expandirse. Ante esto, la Junta está vigilando «especialmente» los parajes naturales del litoral, como los acantilados de Maro (Nerja).

Superficies arboladas

Tras siglos de deforestación y posterior abandono de cultivos, los terrenos con arbolado han aumentado en 28.200 hectáreas, casi tanto como las 31.547 que han crecido las ciudades en estos 50 años.

La Axarquía, cerca del desierto

La desertificación se ceba con el tercio oriental de la provincia. En la comarca de la Axarquía, el abandono de cultivos y las pronunciadas pendientes montañosas son factores que agravan este proceso de desaparición de las tierras fértiles. «Pero la desertificación también se debe a la contaminación de los suelos o la desalinización de los acuíferos, entre otros», dijo Guirado.

Benalmádena. Casi todo, edificios

Prácticamente el 100% del término municipal de Benalmádena está edificado, según los datos de la Junta. La presión urbanística es mucho más acentuada en la costa que en el interior de Málaga.

Torrox. Los invernaderos

Las fotos aéreas muestran un mar de plásticos en esta localidad. En 1956 no había invernaderos. En la provincia hay 1.210 hectáreas y los regadíos crecieron en 13.944, mientras que el olivar se ha reducido en 1.519.

Alhaurín de la torre. Más árboles

La superficie arbolada en este municipio se ha incrementado desde 1956. Entre los pinos de las repoblaciones, vuelven a nacer las especies autóctonas desaparecidas hace 400 años (encinas y algarrobos).

 

La reforestación al norte de la ronda de la capital se retomará en 2008

Es una medida pendiente desde 1995 para evitar riadas. La recuperación de una cubierta vegetal en las lomas que están al norte de la ronda de circunvalación (las colinas que rodean la capital) se retomará entre 2008 y 2013. Será una «prioridad» del Plan Forestal Andaluz, dijo ayer el director de Medio Natural de la Junta, José Guirado.

Esta actuación reduciría la erosión y el arrastre del suelo tras lluvias torrenciales. Estos fenómenos han causado grandes inundaciones en la historia de la ciudad, la última de ellas en 1989. Tras este episodio se redactó el Plan de Defensa contra las Inundaciones (1995), en el que se recogía esta medida. La reforestación no se ha ejecutado porque su financiación (dinero de la UE) no fue transferida por el Gobierno a la Junta. Con el paso de los años, el precio de estos suelos se ha multiplicado por 35, expuso ayer la Delegación de Medio Ambiente.