El Instituto de Política Familiar de Baleares (IPFB) ha lanzado la campaña 'Lo que se evalúa , mejora' para animar a los padres a exigir su derecho a la realización de las evaluaciones de la Lomce a los alumnos, los próximos días 19 y 20 de mayo, y la obligación de los profesores a cumplir la ley.

Para ello, la entidad ha facilitado a los padres un escrito para exigir su derecho y la obligación del centro.

"Los padres deben ser los primeros en querer evaluar la situación de la educación en nuestra comunidad autónoma que esta en las ultimas posiciones no sólo de España sino de todas las regiones europeas", ha manifestado IPFB.

"En ningún sitio se dice que estas evaluaciones sirvan para hacer un ránking de centros escolares, pero aún así la ciudadanía y todos los padres de Baleares tenemos derechos a saber cuál es la situación actual de nuestra educación qué recursos públicos consume", han añadido, por lo que han mantenido que "sin duda" se "deben evaluar contenidos y competencias".

Para el Instituo, evaluar los contenidos es una forma de tomar la temperatura al sistema educativo, "para intentar mejorarlo y poder mejorar los contenidos no asumidos".

No obstante, "poner intencionalidad política a los contenidos de dichas evaluaciones diciendo que se quiere justificar las bondades de la Lomce es, por lo menos ridículo e indica, una vez más, la politización partidista de la que hacen gala algunos", según IPFB.

La entidad ha negado que exista "estrés" entre los alumnos ya que "depende de cómo se planteen dichos días de evaluación por parte de sus profesores y por parte de los padres", pero "los alumnos sí estarán estresados cuando vean a profesores y padres crispados por unas evaluaciones obligatorias pero boicoteadas por razones incomprensibles".

Por ello, IPFB considera que "reclamar la evaluación continua ante una evaluación concreta que no tendrá repercusión en las notas ni en el expediente del alumno" es "querer buscar tres patas al gato", ya que los datos personales que se piden "son anónimos y por lo tanto no se vulnera el derecho a la intimidad de ninguna familia".

IPFB confía en que la prueba servirá "para hacer un diagnóstico actual y no seguir profundizando con las desigualdades existentes a día de hoy", por lo que han lamentado el boicot a las evaluaciones.