La Policía Nacional detuvo a L.F.C., vecino de Granada de 59 años, acusado de los delitos de corrupción de menores y pornografía infantil, informó hoy en un comunicado la Comisaría Provincial de Granada.

La investigación de los hechos arrancó la pasada semana tras la denuncia formulada por el Jefe de Estudios y profesores del Centro Educativo donde los menores, dos hermanos rumanos de 12 y 13 años, cursan estudios.

Conducta extraña

Según la Policía, el equipo docente venía detectando en los menores una conducta "distraída y extraña", por lo que tras entrevistarse con ellos, pudieron saber que se turnaban por las noches para dormir en una cama de matrimonio con el propietario del piso de arriba de donde viven, que era el arrendador del piso donde residen con sus padres.

El comunicado precisa que el ahora detenido, que cuenta con antecedentes por hechos de la misma naturaleza, no les cobraba renta de alquiler alguna a los padres e incluso les llevaba comida y regalos a los progenitores, siendo habitual que los bañara y les pusiera música para que bailaran disfrazados mientras los grababa con cámaras de vídeo.

Les ponía música para que bailaran disfrazados mientras los grababa con cámaras de vídeo

Tras la denuncia formulada ante el Servicio de Atención a la Familia por el equipo docente de los menores, se iniciaron investigaciones tendentes al total esclarecimiento de los hechos, que permitió la detención el pasado viernes del individuo, en las inmediaciones de su domicilio.

En el registro del domicilio del detenido, los agentes se incautaron de una gran cantidad de material informático, unos mil discos compactos, cintas de vídeo, dos cámaras fotográficas, cinco ordenadores portátiles, tarjetas de memoria, así como pelucas y ropa interior.

Tras analizar una parte del mismo se ha podido comprobar como el acusado, tras disfrazar a los menores con pelucas y ropa interior, los sometía a tocamientos y diversos abusos sexuales, mientras quedaba todo grabado.

El detenido, que no desempeña actividad laboral alguna, cuenta con numerosos inmuebles alquilados en la capital, es soltero y pertenece a asociaciones benéficas y religiosas, donde tiene oportunidad de contactar con familias desfavorecidas.

Según la Policía, la investigación continúa abierta ya que de los hechos investigados se ha podido determinar que el domicilio del reseñado era frecuentado desde muchos años atrás por menores de origen árabe, gitano o rumano.