Joven, llega el momento de la verdad. Este mes, los 15.977 alumnos vascos de 2.º de bachiller eligen la carrera o FP que quieren hacer el curso que viene. Tomen nota:
«Las carreras con mayor expectativa laboral son Ingeniería Informática y Odontología. En FP, destacan Mantenimiento y Montaje de Instalaciones de Edificio y Proceso, y Producción por Mecanizado (tornero, fresador y ajustador», explica Marina Bidasoro, responsable de Egailan, la sociedad pública de la promoción del empleo. Estas opciones garantizan un puesto de trabajo  y están bien remuneradas.

En general, Bidasoro señala que los ciclos superiores de Mantenimiento y Servicios a la Producción, Fabricación Mecánica y Electrónica tienen muy buenas expectativas laborales. En la universidad, las titulaciones técnicas y las sanitarias pueden garantizar el futuro de los jóvenes.

Y la pregunta del millón: ¿FP o Universidad? En realidad, depende de la titulación, pero está comprobado que mientras un alumno de FP tarda 2,3 meses en encontrar trabajo, a un universitario le cuesta 8,7.

Aun así, los estudiantes apuestan por la universidad. El 57% de los alumnos vascos que comenzaron estudios superiores en 2005 lo hicieron en la universidad. El 43% restante, en FP.

En el fondo, la expectativa de trabajar en un taller o en un andamio echa para atrás. «Pero un empleado en un taller puede estar cobrando más que en un oficinista», advierte Andoni Esteban, responsable de Ikaslan, una asociación de 23 institutos de FP.

Y el dinero, cuenta. El salario medio de un empleado de FP tres meses después de titularse es de 819 euros al mes. El sueldo medio de un trabajador tres años después de acabar la Universidad es de 1.128 euros.

Hacen falta alumnos en FP

En Europa, el 60% de los alumnos de estudios superiores eligen la FP y el 40%, la universidad, explica Andoni Esteban, responsable de Ikaslan. «Es lo ideal. Aquí, la proporción es al revés, y eso empeora las cifras de paro», añade. Con todo, FP va ganando cuota en detrimento de la universidad «porque los alumnos saben que la formación profesional garantiza un empleo», entiende Esteban. Los chavales que ahora terminan el instituto tienen la suerte de pertenecer a la generación con menor natalidad de las últimas décadas. Por eso el paro lleva una década bajando. Esta época de bonanza y de creación de empleo durará al menos hasta 2009, según estima Egailan.

Después, habrá que verlo.