Punto de control israelí en Haware (Palestina)
Una mujer palestina trata de pasar un puesto de control israelí en Haware, cerca de la Nablus (Foto: Reuters) Abed Omar Qusini / Reuters
Israel rechazó el informe difundido este lunes por Amnistía Internacional (AI) que critica duramente la construcción del muro de separación en Cisjordania y exhorta a Israel a poner fin a las medidas que adopta con la población palestina en los territorios ocupados.

Israel tiene derecho a buscar los medios necesarios para defenderse de los ataques suicidas

El viceprimer ministro israelí, Simón Peres, declaró a la radio pública en referencia a la barrera que se construye en buena parte de Cisjordania, que "Israel tiene derecho a buscar los medios necesarios para defenderse de los ataques suicidas".

Peres recordó cómo a principios de la actual Intifada palestina, que estalló en septiembre de 2000, los atentados suicidas palestinos contra autobuses y centros de ocio en Jerusalén se sucedían sin solución de continuidad.

"Pero la barrera (muro) ha reducido casi por completo este tipo de ataques", dijo Peres a la emisora.

Por su parte, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores israelí, Mark Regev, dijo: "Estamos leyendo el informe y parece que es una compilación de viejos informes".

Abundó en que "Israel es un país en el que la protección de los derechos humanos forma parte del centro de nuestra experiencia política. Es un Estado donde la judicatura tiene un papel poderoso e independiente y tanto los jueces, como los organismos de seguridad y los políticos son susceptibles de crítica".

Reproches de AI a Israel

AI pidió en su informe a Israel que ponga fin a "las apropiaciones de tierra, bloqueos y otras violaciones del derecho internacional" cometidas "bajo la ocupación" de los territorios palestinos, de la que se cumplen cuarenta años este mes de junio.

Bajo el título de "Ocupación duradera: Palestinos bajo asedio en Cisjordania", AI denuncia los más de 500 controles militares y bloqueos que sufren a diario los palestinos, así como los 700 kilómetros de muro que construye Israel de norte a sur de Cisjordania, en su mayoría en terreno palestino, lo que constituye "una flagrante violación del derecho internacional".

Amnistía, que pide a Israel que detenga la construcción de ese muro y elimine las partes ya levantadas, denuncia también la "implacable expansión de asentamientos ilegales en tierra ocupada", "135 oficialmente reconocidos" y otros 100 "no autorizados, pero patrocinados por el Estado y financiados por el Gobierno israelí".