El alcalde electo de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, le tiene echado el ojo a la Moncloa desde hace tiempo. Así lo insinuó ayer su homóloga regional, Esperanza Aguirre, que advirtió de que "no es la primera vez" que se ofrece para figurar en las listas del PP a las elecciones generales.

Al alcalde le salen defensores y detractores por igual
Aguirre se refirió así a
las declaraciones que hizo Gallardón el martes, cuando confesó su "ilusión" por poder figurar en la lista de Mariano Rajoy. "¡Cómo si lo hubiera hecho por primera vez ayer, venga!", exclamó.

"No es una osadía"

En defensa del alcalde salió María Dolores de Cospedal, presidenta de los populares en Castilla La Mancha y ex consejera de Transportes, que dijo que "el ofrecimiento de Gallardón a Rajoy no se puede tachar de osadía".

Por su parte, Mariano Rajoy dijo ayer que tanto Ruiz-Gallardón como otros dirigentes del PP (Barberá, Camps o Valcárcel) podrían ser un buen número dos y se mostró "muy orgulloso" de que se hayan ofrecido a ayudarle.

Ésta no es la primera vez que Aguirre o Gallardón dan pie a comentarios sobre un posible futuro político en La Moncloa.

Si Aguirre quisiera estar en las listas a las elecciones generales debería dimitir de su actual cargo

Este punto fue precisamente una de las principales fuentes de tensión cuando el periodista Germán Yanke la entrevistó en Telemadrid y le preguntó si quería ser presidenta del Gobierno: "No me haga el discurso del PSOE. Compra usted el discurso de nuestros adversarios", le espetó.

Los escollos hacia La Moncloa

Fue el mismo Mariano Rajoy el que ayer recordó que Esperanza Aguirre no podría ser diputada "aunque sí senadora".

Si ésta quisiera estar en las listas a las elecciones generales debería dimitir de su actual cargo. En cambio, su colega de partido, Alberto Ruiz-Gallardón, no tendría que renunciar a su cargo ya que ser diputado y alcalde son compatibles.