El aceite, las frutas y hortalizas o el jamón son famosos productos ‘typical spanish'.

Pero España también comercia con otro tipo de productos, no tan conocidos. Al menos hasta ahora.

La Secretaría de estado de Comercio ha enviado recientemente por vez primera al Congreso un informe sobre exportación de material de defensa y doble uso (civil y militar), correspondiente a 2006.

En él se descubre que las exportaciones de armamento batieron ese año todos los récords, según informa el diario El País.

Grandes incrementos

Los datos, abrumadores, ascienden a 845,07 millones de euros, lo que supone un incremento del 101% respecto al año anterior y del 500% en comparación con los años 1999 o 2000.

Sin embargo la principal novedad del informe es que por primera vez desde hace una década se incluyen datos, aunque sean someros, sobre el uso final del producto (Fuerzas Armadas, policía, etc) o la naturaleza del usuario (Administración, empresa privada o pública, particular).

El documento se adelanta así a las medidas de transparencia incluidas en el proyecto de ley de Control del Comercio Exterior de Material de Defensa y Doble Uso, que se está tramitando en el Congreso.

Buena parte del espectacular aumento experimentado por este tipo de exportaciones es atribuible a la empresa pública Navantia, que acapara el 52,8% del total, con 445,9 millones. Los países receptores de sus armas son Noruega, Chile y Australia.

Las operaciones que más recelos despiertan son las mantenidas Botsuana, que ha adquirido un sistema de radar; Marruecos que compró 100 vehículos todoterreno para las Fuerzas Armadas; y Camerún y Tanzania que adquirieron rifles de caza.

Argentina, Guatemala y Marruecos compraron material antidisturbios. Armas españolas han sido compradas también por Andorra, Estados Unido, Hungría, Portugal, Reino Unido, Suiza o Israel.