Los ciudadanos británicos que compran una segunda residencia en España han comenzado a elegir destinos alternativos a las zonas costeras de Málaga o Alicante, donde tradicionalmente se ha concentrado el mayor volumen de extranjeros procedentes del Reino Unido. Ahora optan por Almería o Murcia, según un informe de Barclays. Los ciudadanos de este país ya no se inclinan de manera preferente por primera línea de playa; así, progresivamente, han ido decantándose por residencias en segunda línea, a 100 kilómetros, o incluso en zonas del interior, como la Comunidad de Castilla-La Mancha.