Un juez de Badalona (Barcelona) imputó ayer por «imprudencia profesional con resultado de muerte» a los dos agentes de los Mossos d’Esquadra que iban en el coche policial del que supuestamente logró huir un joven detenido, que falleció ayer debido a las lesiones que se produjo al caer del vehículo. El domingo, Sergio Carmona González, de 22 años, iba esposado en un coche de los Mossos cuando rompió el cristal de la ventanilla trasera de una patada y se subió encima del vehículo, según la versión policial. Al frenar, se cayó y se golpeó la cabeza.