Las altas temperaturas que se están registrando en Galicia esta primavera no son sino el presagio del caluroso verano que se avecina en esta comunidad. Para reducir los posibles efectos de las altas temperaturas y las olas de calor en la población, la Xunta activará la próxima semana el Plan de Calor 2007.

Esta medida, que se pondrá en marcha el 1 de junio y que estará operativa hasta finales del mes de septiembre, se centra en coordinar a los distintos departamentos (Sanidade, Protección Civil, Concellos...) para que estén informados de la sensación térmica y puedan atender a los colectivos más vulnerables frente al calor.

El principal objetivo es reducir el posible impacto que las altas temperaturas pueden tener sobre la salud. En el grupo de riesgo se encuentran las personas mayores, sobre todo los que viven solos, los niños y los enfermos con patologías crónicas que necesitan de medicación.

Los niveles que ha establecido la Xunta para alertar a los municipios y hacer frente a las olas de calor son cuatro: verde, azul, amarillo y rojo, y van de menos a más peligrosidad.
Aunque aquí no suelen registrarse niveles altos, motivo por el cual la Consellería de Sanidade no espera activar ninguna de las alertas en los próximos días, aconsejan que se sigan las recomendaciones habituales para evitar posibles riesgos.

Durante el pasado verano, el Servicio Galego de Saúde (Sergas) declaró la situación de alerta, o lo que es lo mismo, el nivel amarillo en 62 municipios de la mitad sur de Galicia. Los Servicios de Urgencias de toda la comunidad atendieron a personas con síntomas de mareo y sobreexposición al sol.

El golpe de calor es la patología más grave asociada a estos episodios meteorológicos. Diferentes síntomas indican que se está sufriendo uno; son: mareos, dolor de cabeza, piel seca y caliente y un aumento de la temperatura corporal.

Recomendaciones útiles

Para resistir la ola de calor y prevenir sus efectos secundarios se han de seguir una serie de consejos. Es necesario evitar las exposiciones al sol en las horas centrales del día, hay que beber mucha agua aunque no se tenga sensación de sed, tomar comidas ligeras en las que abunde la presencia de fruta y verdura y evitar hacer ejercicio al sol.