Sánchez Barcoj
El ex director general de Caja Madrid, Ildefonso Sánchez Barcoj, en una imagen de archivo. ARCHIVO / EFE

Bankia ha vuelto a señalar al que fuera director financiero de Caja Madrid Ildefonso Sánchez Barcoj como el máximo responsable de la gestión de las 'tarjetas B' de la entidad y como la persona que daba la instrucción directa para su emisión.

Así lo explica Bankia en la documentación que ha aportado este viernes al instructor del caso en la Audiencia Nacional, Fernando Andreu, que le volvió a requerir esta semana que le facilitara además todos los contratos de los 82 exconsejeros y exdirectivos que cargaron 15,5 millones a sus visas entre 1999 y 2012.

Entre ellos, el de su expresidente, Rodrigo Rato, del que figura un único contrato, firmado en febrero de 2012 y que le otorgaba un límite máximo anual de 68.000 euros. Fueron el propio Rato y su antecesor, Miguel Blesa, los que instaron al juez a requerir sus contratos. Sin embargo, Blesa pedía el que suscribió en 1994, pero la entidad explica al magistrado que "no consta el contrato citado, disponiéndose de registros informáticos justificativos de la existencia del mismo".

Lo mismo ocurre con los acuerdos "Business Plata" y "Business Oro", con fecha de alta de ese año, y los contratos marco anteriores que se hubiesen suscrito desde 1988 para la emisión de tarjetas de crédito a los consejeros y directivos de Caja Madrid que solicitó el juez.

Un departamento emitía y contabilizaba los gastos

El magistrado quería saber asimismo los departamentos responsables de la emisión y/o contabilización de dichas tarjetas desde su inicio hasta mayo de 2012, cuando Rato abandonó Bankia.

Algunos gastos de Rato y Barcoj se cargaron "puntualmente, y frente a la práctica habitual" a la cuenta "Gastos Reuniones Trab. Tarjetas empresas" A ello, el grupo aclara que, bajo la gestión del Director General Financiero, la emisión de las tarjetas y contabilización de sus gastos "se instrumentaban, respectivamente, en el Departamento de Tarjetas y en el Área de Contabilidad", dando a entender, de este modo, que la existencia de estas tarjetas no era desconocidas para la entidad.

En ambos casos, prosigue, "se trataba de una actuación meramente material, sin que a los citados constase de que se trataba de tarjetas de crédito emitidas al margen del circuito general y ordinario establecido".

Su contabilización "ha sido siempre la misma", de forma que los gastos correspondientes a los consejeros ejecutivos y directivos se registraban exclusivamente en la cuenta "Tratamiento Administrativo Circular 50/99", que llevaba por título "Regularización por fraudes, negligencias y deficiencias de los sistemas".

Mientras, los cargos del resto de consejeros y miembros de la Comisión de Control se contabilizaban exclusivamente en la cuenta "Gastos de Órganos de Gobierno".

Sin embargo, precisa, algunos gastos de Rato y Barcoj se cargaron "puntualmente, y frente a la práctica habitual", a la cuenta "Gastos Reuniones Trab. Tarjetas empresas", por un total de 15.344 euros.

Por otra parte, Bankia informa al juez de que no consta que ninguno de los órganos del banco bajo la presidencia de Rato (ni Auditoría Interna, Fiscal, Dirección Financiera, Secretaría General y Contabilidad) "u otros, tuvieran constancia de la existencia de tarjetas emitidas al margen del circuito ordinario".

No obstante, clarifica que durante las inspecciones realizadas a la entidad hasta 2006 por parte de la Agencia Tributaria, el Departamento Fiscal, "únicamente en cuanto a su tratamiento tributario, tuvo conocimiento de las actuaciones tributarias realizadas en relación a la cuenta "Gastos de Órganos de Gobierno".

Pero este departamento "nunca tuvo ningún conocimiento de la existencia de tarjetas emitidas para consejeros ejecutivos y altos directivos asociadas" a la otra cuenta, la llamada "Tratamiento Administrativo Circular 50/99", ni de "ninguna actuación fiscal desarrollada por los órganos de la administración y/o inspección tributaria en relación con las mismas".

Con posterioridad, coincidiendo con el final del mandato de Rato, la "instrumentación" de la circulación de las visas funcionaba de forma que nuevamente "el titular de la Dirección General Financiera y de Riesgos" daba la instrucción al Departamento de Tarjetas (Área de Operaciones) para su emisión. "Una vez recibidas las tarjetas emitidas por el ordenante, se disponía su entrega al beneficiario de la tarjeta en cuestión", concluye.