La historia de un niño procedente de una familia del norte de Inglaterra que se opone a la fuerte disciplina de su padre y se convierte en bailarín le recordó sus propias experiencias.

De hecho la deslumbrante pero introvertida estrella de rock rompió a llorar cuando vio por primera la película en el Festival de Cannes.

'Sentí que se parecía mucho a mi infancia', dijo a Reuters en el estreno mundial del musical en Londres. 'Primero la vi en Cannes y fue una película muy especial para mí'.

'Después de la película hubo una fiesta, entonces sugerí que podríamos llevarla al teatro. Afortunadamente Stephen (el director Stephen Daldry) estuvo de acuerdo y aquí estamos'.

Billy Elliot es la historia del hijo de un minero cuyo conservador padre se opone implacablemente a su sueño de convertirse en estrella del ballet, una profesión que el hombre ve como afeminada e inapropiada.

Ambos chocan fuertemente hasta que el niño, en contra de todos los pronósticos, consigue una plaza en la Escuela Real del Ballet.

Elton John, nacido en Reg Dwight en el suburbio londinense de Pinner en 1947, es hijo de un oficial de vuelo que tenía una estricta disciplina.

El cantante ha dicho que siempre sintió que no podría hacer nada correcto a los ojos de su padre. La relación entre ambos siempre fue complicada.

Elton John, animado por su madre Sheila, podía tocar el piano a los tres años y asistió a la Escuela Real de Música para recibir educación en música clásica.

Hoy, tras luchar contra su adicción a las drogas, su alcoholismo, la bulimia y superar una depresión, culpa de su baja autoestima a la dura batalla por ganarse la aprobación de su padre.

Sus padres se divorciaron cuando Elton tenía 15 años.

Padre e hijo tuvieron cierto acercamiento pero cuando Stanley Dwight falleció en 1991 a los 66 años, Elton decidió no acudir al funeral, diciendo que sería una hipocresía.

En el musical, Billy consigue finalmente el apoyo de su reacio padre que termina animando al chico para que luche por su sueño.

/Por Paul Majendie/