Gaza, en ruinas
Mujeres palestinas andan entra las ruinas de sus casas, situadas en la zona oriental de la ciudad de Gaza. EFE

La ONG israelí Betselem censuró este martes al Ejecutivo israelí al que acusa de haber atacado contraviniendo el derecho internacional varios edificios residenciales durante el último conflicto bélico en Gaza entre julio y agosto de 2014.

En un informe titulado 'Bandera Negra: Implicaciones legales y morales de la política de atacar edificios residenciales en la Franja de Gaza, verano de 2014', la ONG aborda los bombardeos israelíes en los que murieron centenares de personas, más de un cuarto de todas las víctimas mortales del conflicto.

Estos ataques no fueron llevados a cabo por el antojo de un soldado, piloto o comandante aislados"Estos ataques no fueron llevados a cabo por el antojo de un soldado, piloto o comandante aislados. Fueron el resultado de una política formulada por funcionarios del gobierno y destacados comandantes militares", señala un comunicado de la organización.

"Incluso si el gabinete israelí consideró que esta política podría acabar con los ataques a comunidades israelíes, no debería haber sido implementada por sus previsibles y horribles consecuencias así como tampoco por la bandera negra de ilegalidad que ondea sobre ella", reza la nota.

El informe ha sido remitido al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, al que la ONG ha solicitado una respuesta a las alegaciones.

El director ejecutivo de Betselem, Hagai El-Ad, adjuntó una carta en la que expone que la reiteración de los argumentos de que los ataques se avenían al derecho humanitario internacional, evadían cualquier responsabilidad del daño a civiles.

"Esta interpretación está diseñada para bloquear, a priori, cualquier alegación contra Israel y significa que no hay límites de ningún tipo a las acciones israelíes y que cualquier método que elija para responder a las operaciones de Hamás es legítimo, sin importar sus horribles consecuencias", afirma El-Ad.

También denuncia a Hamás

Betselem subraya que el grupo islamista Hamás en Gaza también vulneró el derecho internacional, en particular la obligación de distinguir entre objetivos civiles y militares. Pero abunda en que este hecho no exime a Israel de respetar la legislación internacional.

La organización advirtió en su momento de los fatales resultados de las operaciones militares durante el conflicto, y a su término pudo indagar en varios casos en los que un total de 606 palestinos murieron en sucesos investigados por trabajadores de campo.

La mayor parte de los fallecidos no tomaron parte en los combates y que más del 70% tenían menos de 18 añosApunta que la mayor parte de los fallecidos no tomaron parte en los combates y que más del 70% tenían menos de 18 años, o más de 60 o eran mujeres.

El informe presenta detalles de 13 incidentes en los que murieron un total de 179 personas y el estudio de varios de ellos revela que al menos en algunos, las acciones militares israelíes contravienen el derecho humanitario internacional, mientras que en otros, existen graves sospechas de su vulneración.

Entre los supuestos que Israel no habría cumplido enumeran la violación de la correcta señalización de "objetivos militares" con la que se entiende que los inmuebles a atacar deben tener una contribución efectiva a una acción militar de manera que un eventual bombardeo podría otorgar a la parte atacante una clara ventaja militar.

Aduce la ONG que Israel siguió una interpretación flexible del concepto de "daño colateral" y eleva dudas sobre el seguimiento del "principio de proporcionalidad", en el que si el daño a civiles como resultado de un ataque proyectado es excesivo en relación a la ventaja militar, éste debe evitarse.

Por último, Betselem cree que las advertencias a los civiles para que abandonaran los edificios que iban a ser objeto de ataque a los no fueron efectivas en todos los casos, o el tiempo que se dio no fue el suficiente.

En la crisis bélica entre Israel y las milicias de Gaza murieron más de 2.200 palestinos y 70 israelíes y fueron destruidas más de 56.000 viviendas en la Franja.