«Mi primera apuesta es por los barrios»
Rita Barberá, alcaldesa de Valencia y candidata del PP a la reelección.
Mientras posa para las fotos en el balcón del Ayuntamiento, Rita saluda a unos viandantes que la reconocen a distancia por su característico vestido rojo. «¿Los conoce?». «No, pero ellos a mí sí». Se siente querida y ganadora, pero afirma que no se confía.

Aznar decía que un gobernante no debería estar más de ocho años en el cargo...

Nunca le he puesto puertas al campo y desde que los valencianos han confiado en mí estoy recibiendo permanentemente muestras de una confianza en aumento y del orgullo de los valencianos con el resultado de la gestión. Amo a Valencia, tengo pasión por Valencia y quiero seguir siendo alcaldesa.

En algunos barrios tienen la sensación de que se invierte mucho en grandes eventos y poco en sus calles.

Es una clarísima estrategia de la izquierda. Es tal falsedad, que precisamente por tener la America’s Cup, los barrios han recibido 64 millones de euros más de inversión. Y, además, toda la inversión en el puerto no ha supuesto detraer ni un solo euro del presupuesto de inversiones en barrios.

No sólo es la izquierda, en algunos barrios piden cosas.

La ciudad nunca está terminada. Cuando yo llegué al Ayuntamiento, la ciudad contaba con algo más de un centenar de dotaciones y equipamientos. Ahora hay más de 500. Yo no sé dónde metían el dinero de la inversión los socialistas, pero a los barrios no llegaba. Toda la ciudad se está desarrollando armónicamente, siempre hay que hacer cosas, sin duda, y yo creo que son los propios valencianos los que saben que deben confiar en este equipo de Gobierno para que sigamos con este ritmo de inversión.

¿Son los grandes eventos su gran apuesta?

No. Desde que yo llegué a esta casa me puse dos líneas de trabajo: la primera, la de lo próximo, los barrios, las dotaciones; y por otro lado, la proyección internacional. Esta proyección no podíamos alcanzarla hasta no tener una ciudad mucho mejor de lo que yo me la encontré. Cuando tomé posesión quedaban seis meses para ese mítico 1992 en el que todo iba a pasar en España –Expo, Juegos Olímpicos, capitalidad cultural, AVE...– y nada iba a pasar en Valencia. No teníamos ni autovía con Madrid. Y así de apática me encontré la ciudad. Hoy es una ciudad dinámica, que se ha proyectado al mundo, y eso beneficia a toda la ciudad, a los barrios. Cuando yo luché para lograr la capitalidad cultural no encontré respaldo en la entonces ministra de Cultura, pero busqué nuevos retos.

Ha prometido que no subirá impuestos, pero en esta legislatura también lo había prometido, y sí que subió el IBI.

Cuando subí el IBI, y lo subí bien poco, lo expliqué a los valencianos. ¿Para qué era? Porque aquí no hay impuesto de basuras y cuidar el medio ambiente es muy caro, y dije que era por el medio ambiente. Los demás impuestos no han subido. Por tanto, cuando se tiene que hacer un servicio que cuesta más, lo importante del político es explicarlo y que perciban los ciudadanos que los impuestos están en la calle, en jardines, en limpieza...

Esta vez, ¿no los subirá?

No. Buscaré nuevas fuentes de financiación. Buscaré una tasa para las antenas de los móviles, que es algo absolutamente novedoso, mayor participación en los ingresos del Estado…

También ha prometido cheque escolar para todos los niños de 0 a 3 años. ¿Con el mismo importe que ahora?

Sí. Ahora estamos en un porcentaje altísimo.

De los que lo pueden pedir. ¿Se va a mantener el mismo criterio de límite por renta?

Lógicamente. Los padres que tengan posibilidades económicas de llevar a su hijo al colegio que puedan, para esos no habrá. Es decir, es el 100% a partir del criterio de la renta. Con el cheque escolar atendemos a unos 5.600 niños, frente a 2.000 que atendía el PSOE con las escoletes, que eran cooperativas; es decir, entidades de derecho privado.

¿De veras cree que Zapatero nos tiene inquina?

Yo lo que afirmo es que es el Gobierno que más ha agraviado a Valencia en inversiones, en atención, en el agua, en el AVE, en la Copa del América... Además, eso lo reconocen los ciudadanos en las encuestas.

BIO. Nació en Valencia en 1948 y está soltera. Licenciada en Ciencias Políticas y Económicas, realizó estudios de Periodismo, profesión que ejerció en los setenta. Desde 1983 es diputada autonómica, y desde 1991, alcaldesa.

Inmigración, ruido y vivienda

«Lo del ruido se debe resolver desde la escuela»

¿Hay solución para los inmigrantes que viven bajo el puente de Ademuz?

Verlos me produce mucho dolor y los concejales están permanentemente intentando conseguir un acuerdo. Hay un problema de horarios que impide que puedan ir a los lugares donde tenemos posibilidad de alojarlos.

¿Y no se puede cambiar el horario de esos lugares?

No hay posibilidad. Pero además hay un problema: qué casualidad que uno de los representantes de una de las ONG que más está encima del tema y que no permite llegar a acuerdos es una persona que va en las listas de Izquierda Unida.

¿Es el ruido su gran asignatura pendiente?

Es una de las grandes preocupaciones que tenemos y que se debe resolver con diálogo. Tenemos que empezar a resolverlo en la escuela, y a partir de ahí llegar a acuerdos. Me consta que muchos locales de ocio tienen todas las medidas correctoras, pero ¿qué pasa cuando la gente sale del establecimiento y los coches tienen la música a tope y se habla fuerte en la calle?

¿Se puede conciliar el derecho al ocio con el derecho al descanso?

Es necesario conciliarlo, y eso pasa por respeto, por responsabilidad, por acuerdos y por ordenanzas, claro.

¿No podrían haber puesto alguna VPO en la recalificación del actual Mestalla?

El Mestalla está situado en un entorno con unos parámetros urbanísticos y no hacer lo mismo que está en toda la avenida sí que sería un agravio. Este Ayuntamiento es, con mucho, el que está procurando más VPO. No hay ninguno, y mucho menos los socialistas, que tengan ya en los PAIS la obligación de que hasta un 40% se convierta en VPO. Y en algunos sitios, hasta el 50%.

¿Para cuándo los presupuestos participativos?

La participación auténtica la estamos llevando adelante. Depende de lo que se entienda por presupuestos participativos.

Que los vecinos voten dónde se invierte.

Esa es una manera de entenderlo. A lo mejor yo entiendo que lo son sentarte con los vecinos y decir: «A ver, ¿qué hacemos?», y coger la lista de peticiones de los vecinos y decir: «Esto sí que es posible porque hay suelo, y esto también...». Los vecinos tienen muy claras las competencias de cada uno. Saben que la aprobación de los presupuestos es competencia del Ayuntamiento y quieren participar diciendo qué quieren, sin suplantarlo en sus funciones. Ya hay auténtica participación.

(La entrevista se hizo antes de la explosión en la subestación de Patraix).