Don quijote, siglo XXI
En su montaje, Els Joglars se ríen casi de todo.
Els Joglars presenta en Torrent su última producción teatral, una revisión del clásico de la literatura El Quijote, en la que la compañía catalana ridiculiza las adaptaciones presuntamente modernas y poco convencionales que algunos (también presuntos) expertos en teatro se inventaron durante el año de El Quijote (2005) en todos los teatros del mundo.

Con Els Joglars el humor está garantizado. Pero también la crítica en boca, sobre todo, del sabio Sancho: la compañía catalana hace una versión irónica que pone en entredicho con mucho humor las adaptaciones de los clásicos.

Muestra la existencia de un quijotismo mal entendido y ridiculizado casi siempre. Albert Boadella ha dado, con una maestría incontestable, una vuelta de tuerca a todos los proyectos que, pretendiendo ser renovadores, en realidad le acaban haciendo daño a la obra.

Además, En un lugar de Manhattan es una pieza magistral por algo más: siempre es difícil hablar del teatro a lomos de un teatro.

Y en este caso lo hacen. El argumento habla de una directora argentina, bastante confusa en sus planteamientos, que prepara una versión posmoderna en la que el caballero deja de ser hombre para ser una mujer, por una cuestión de modernidad. El objetivo es lograr que el público pierda el sentido del tiempo y se traslade a una realidad delirante.

* Auditori de Torrent. Vicent Pallardó, 25. Mañana, a las22.30 horas; D, a las 19.30 h. De 15 a 20 euros. Tel.: 963 995 577.

Un clásico atemporal

El último montaje de Els Joglars compara el mundo que vivió Cervantes con la sociedad actual. La intención de su director, Albert Boadella, es ridiculizar las pretensiones modernizadoras del mito cervantino. Según sus propias palabras, la obra trata «sobre el fracaso del espíritu de Don Quijote» y denuncia la diferencia entre los valores que transmite la obra y los que imperan en nuestro entorno más próximo.