María Servini
La jueza argentina María Servini, que investiga la llamada querella argentina contra los crímenes del franquismo. EFE

La jueza argentina María Servini ha asegurado que la muerte del fiscal Alberto Nisman está en "plena investigación" y ha abogado por esperar a que los tribunales tengan los informes periciales, los análisis de sangre y el resultado de la autopsia o del rastreo de sus llamadas telefónicas antes de pensar en la hipótesis de un suicidio o un homicidio. Además, ha reconocido que no cree que Argentina investigue "muy rápido" su muerte.

Solo el tiempo nos dirá qué fue lo que pasó En una rueda de prensa celebrada este lunes en Madrid, donde este fin de semana ha recogido el premio 'Abogados de Atocha', Servini ha considerado "lógico" que este caso haya afectado a la imagen de la Justicia argentina. "Ha sido un golpe muy duro para nosotros", ha añadido.

La jueza ha señalado que existen muchas dudas respecto a si se trató de un suicido o un homicidio puesto que hay elementos que sostienen ambas hipótesis. "No lo sabe nadie, solo el tiempo nos dirá qué fue lo que pasó", ha agregado.

La magistrada ha señalado que el fiscal del caso AMIA era "muy querido" en el país y ha augurado que sería "muy desagradable" para la imagen de Argentina que las diligencias concluyeran que Nisman ha sido asesinado. "Desconozco lo que ha pasado, ha sido un caso muy lamentable. Le conocía mucho y espero que se pueda esclarecer", ha agregado.

Niega haber rechazado una denuncia de Nisman

"Ha sido un golpe, estábamos todos en shock cuando nos enteramos", ha proseguido Servini, que ha precisado que su juzgado no lleva este caso y que, por lo que ha visto en prensa, la Asociación de Fiscales se querellará en la causa y existen elementos para pensar en un suicidio y otros en un homicidio.

Finalmente, Servini ha negado haber rechazado una denuncia que le presentó Nisman, el fiscal que acusó a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de encubrir a terroristas iraníes, antes de morir.

"Me faltaban tres días hábiles para viajar a España y no lo rechacé, simplemente no habilité la feria y tampoco la habilitó el juez titular que después se hizo cargo. Simplemente hizo unas medidas urgentes para poder evitar que desaparezca la prueba que tenía Nisman", ha concluido, en referencia al magistrado Ariel Lijo, donde recayó la causa contra la presidenta argentina y varios dirigentes políticos acusados de encubrir a los supuestos autores del atentado contra la mutual judía en 1994.