lo mÁs natural, plantar un huerto
Es importante dividir el terreno en eras donde cultivar distintas especies e ir rotándolas.
Cultivar hortalizas y verduras uno mismo puede ser un auténtico placer. Constituye una actividad gratificante y muy útil. Además, se obtienen productos más frescos que los de las tiendas y se ahorra dinero, aunque exige bastante tiempo y dedicación.

La huerta ya no se deja en el último rincón del jardín; muchas están entre las flores. Son de belleza útil y se pueden organizar tanto en hileras como en macizos geométricos.

El lugar para instalar un huerto debe ser el más soleado. Si le dan menos de cuatro horas de sol al día, sólo se pueden cultivar hortalizas como lechugas, espinacas o perejil. Los setos, las vallas y los muros son muy útiles para aislarlo del viento y del frío, y, además, sirven para protegerlo de animales domésticos.

Ante todo, planificación

Hay que asignar un mínimo de 12 m2 para el huerto. Si no se dispone de terreno suficiente, se puede utilizar una terraza o un patio con macetas, jardineras u otros recipientes.

Generalmente, un huerto se divide en varias zonas, llamadas eras. Cada una se destina a un único cultivo o a varios con parecidas exigencias y se van rotando para no cultivar siempre las mismas especies en el mismo terreno. Así se evita el aumento de plagas y enfermedades específicas de cada especie y se ayuda a enriquecer el suelo.

Un proceso cuidadoso

Existen tres formas de regar: por surcos, inundando el hueco; por goteo, una opción ideal para las hortalizas; y por aspersión, que tiene como inconveniente que moja las hojas y los frutos, lo que favorece la aparición de hongos.

Utilizando abono se aumenta la fertilidad del suelo destinado a huerto y se restituyen los nutrientes minerales extraídos por los cultivos y perdidos por el riego. Se puede escoger entre dos variedades: los abonos orgánicos y los inorgánicos.

La fecha de recolección depende de la variedad, la época de siembra y el clima. El consumo fresco de las verduras y las hortalizas es la mejor forma de saborearlos. De todas formas, si la recolección es muy abundante se pueden hacer conservas, y secar o congelar los productos.

Cada cultivo, en su sitio. Es importante dividir el terreno en eras donde cultivar distintas especies e ir rotándolas. Las leguminosas (judías, habas y guisantes) enriquecen el suelo a través de sus raíces.

Trucos. Unas pequeñas guías harán que lo plantado crezca hacia arriba y de forma ordenada. En un huerto se pueden plantar todo tipo de verduras y hortalizas, sólo hace falta un poco de mimo y paciencia para que crezcan saludables . Una valla de madera es una solución muy decorativa para proteger las plantas de las pisadas de los animales domésticos y de los más pequeños de la casa.