Un jurado popular decidió anoche que la británica Jacqueline Moore, más conocida como la Viuda Negra, es culpable de asesinar a su marido, Brian Raymond Moore, y de profanar su cadáver para quemarlo en la diputación de Tallante, en 2002.

Así, a Moore, que recibió la noticia con lágrimas y que calificó el veredicto de "injusto", le pueden caer 14 años y 11 meses de cárcel por el asesinato de su marido y otros cuatro meses por profanar el cuerpo (será el juez quien decida la pena).

La Viuda Negra dijo que ella era sólo una víctima de los malos tratos que le propinaba su esposo.

George Ross, hijo de Jacqueline y acusado de colaborar en el crimen, fue declarado culpable de un delito de lesiones y anoche mismo salió en libertad provisional.

El juicio contra Moore comenzó la pasada semana. En él se recrearon los hechos. S

egún las primeras investigaciones, el crimen se produjo tras una discusión en la que Brian, ebrio, golpeó a Jacqueline. Ella avisó a su hijo, que llegó a la casa y, con unas botas de punta de acero, pateó a su padrastro hasta dejarlo semiinconsciente.

Luego, Jacqueline usó una almohada para asfixiarlo. La mujer enterró después el cadáver en el patio de la casa.

Tres semanas después, lo desenterró, lo descuartizó y lo quemó en una barbacoa.

Moore dijo en el juicio que la muerte de su marido fue fortuita, producida por una caída, si bien antes había culpado a su hijo de provocar la muerte de su esposo.

9 horas de espera por un error

Más de nueve horas tuvieron que esperar Jacqueline Moore y George Ross el veredicto del jurado.

Los acusados llegaron al Palacio de Justicia de Cartagena a las 13.00 h, ya que el veredicto se esperaba para las 15.00 h. Pero un error del jurado popular a la hora de rellenar el formulario necesario en estas ocasiones demoró el veredicto.

Así, los nueve miembros tuvieron que reunirse de nuevo para cumplir con los trámites.