Los pequeños hurtos de los carteristas –ya sea al descuido o mediante el tirón– son los más costosos de reducir para la Policía y aquellos que repercuten más directamente sobre los turistas y los clientes de las zonas céntricas y comerciales. De hecho, aumentaron un 7,5% entre 2005 y 2006, cuando se registraron 9.502, una media de 26 al día, según refleja la memoria de la Fiscalía de Valladolid.

El 1 de mayo se inició un plan de seguridad en zonas como las calles Santiago y Mantería, las más frecuentadas por este tipo de ladrones, y también en el entorno de las estaciones de tren y de autobuses, la puerta de entrada para quienes vienen desde otras ciudades para hacer el día.

No hay patrullas especiales, sino una mayor atención y coordinación entre los agentes de las Policías Nacional y Local, con la Guardia Civil y las empresas de seguridad privada.

En el álbum de fotos

Un grupo de trabajo realizará el seguimiento de los sospechosos y ya está elaborando un catálogo con las fotografías y los datos de los delincuentes más habituales, así como sus modus operandi y las franjas horarias en las que acostumbran a actuar. Ese álbum de fotos se distribuirá a los agentes y a los guardas de seguridad privado de los establecimientos para que puedan reconocerlos y estar sobre aviso.

Con esta medida se pretende garantizar la seguridad de los turistas y que a través del boca a boca aconsejen venir a Valladolid como destino seguro, sin decir eso de: «¡Pero cuidado con la cartera!».

Preocupados por el vandalismo

En la reunión de seguimiento que mantuvo ayer la Policía con representantes de los sectores de la hostelería, comercio y empresas de seguridad –entre otros– se abordó la preocupación por el vandalismo que se vive en la zona centro, sobre todo los fines de semana. La inseguridad, afirmaron, molesta más a los turistas que los posibles hurtos.

5 preguntas a...

Cecilio Vadillo. Subdelegado gobierno

1 ¿A quién se persigue?

Sobre todo a los que vienen de otras localidades para hacer el día y aprovechan cualquier evento para robar a clientes y turistas.

2 ¿Cuál es el modus operandi más habitual en Valladolid?

Hay mucho descuidero; es decir, aquel que no da el tirón ni amenaza, sino que aprovecha los descuidos, sobre todo en los hoteles, para robar silenciosamente.

3 ¿Es frecuente?

Hay que incidir más. Se han logrado reducir los robos en casas y coches, pero los hurtos se mantienen.

4 ¿Qué vigilancia se emplea?

Patrullas uniformadas para disuadir y agentes de paisano para seguimientos discretos.

5 ¿Se facilitarán las fotos de delincuentes a los comercios?

Hay que estudiarlo. Si hay un sector muy vulnerable, se podrían facilitar las descripciones para que estén atentos.