La cantante y compositora israelí Noa posee una complexión fina y aristada. Más arriba, su característica melena rizosa y una mirada llena de vaivenes y trayectos oculares miríficos. Sonríe cuando habla de su nuevo disco, Love medicine (Medicina de amor), el décimo cuarto trabajo de su carrera, que llega este martes a las tiendas y que propone un recorrido amable por lugares y personas que han inspirado a la artista israelí a lo largo de su vida (desde el brasileño Milton Nacimento a sus tres hijos o el español Joaquín Sabina, que interpreta junto a ella You).

Encrespa, sin embargo, el gesto cuando se refiere al conflicto palestino-israelí, a la incomprensión de los políticos con los que se ha relacionado por su tarea de embajadora de la paz y la hostilidad de unos medios de comunicación "que no documentan la realidad de su país como deberían".

Como activista, ¿qué grita en este disco, tan aparentemente lleno de calma?
No acostumbro a gritar en mis canciones, sino en mi vida: voy a manifestaciones, escribo artículos y expongo mi opinión en las entrevistas. Pero evito convertir mi música en una plataforma de mis reivindicaciones, para eso utilizo otras vías. Creo que el mundo actual tiene una gran necesidad de positividad y este es un álbum positivo pese que a veces parte del dolor. Esa es mi contribución: canciones que pueden llegar a todo el mundo y con la que muchos pueden sentirse identificados.

En canciones como 'Happy song' ('Canción feliz') bucea en la samba y los sonidos brasileños. ¿Brasil es el paradigma de la felicidad, al menos en lo musical?
Brasil es un ejemplo de esas contradicciones que tanto me gustan. Se trata de uno de los países más míseros del mundo y, sin embargo, posee una belleza natural apabullante, música maravillosa y una sociedad llena de energía y vitalidad. Cuanto más terrible es el mundo, más hay que trabajar para que mane esa alegría. La habilidad para crear belleza de la oscuridad es la base de muchas canciones brasileñas y trata de serlo en este tema.

El Papa Francisco es asombroso, necesitamos más líderes asíNo es el único contraste del disco. El dueto que realiza con Joaquín Sabina es uno de ellos.
Sí, tenemos voces muy distintas. La suya es bellísima, pero no en el sentido convencional, transmite muchísima emoción. Como él, soy una gran aficionada a la poesía y la literatura y por eso hemos conectado: nos une el amor por las palabras. Cuando aceptó participar en el tema, e incluso se prestó a recrear en español una parte de la letra, no pude evitar dar saltos de alegría. Algunos han dicho que parece el dueto de 'La Bella y la Bestia'. Yo, por supuesto, soy la Bestia.

La frase de origen religioso 'Ama a tu prójimo como a ti mismo' está muy presente en este disco. ¿La religión hoy en día es sinónimo de guerra o de paz?
No creo que haya que pensar en la religión en esos términos.  La idea de amar a tu prójimo como a ti mismo es formidable y existe en todas las religiones. Si enfatizas esa parte de la religión, esta se convierte en el gran aliado de la humanidad pero cuando un líder religioso interpreta la religión erróneamente y la presenta como una razón para el odio y la violencia, pueden suceder cosas horribles. Una de las personas que más me ha impactado últimamente es el Papa Francisco:  dice cosas asombrosas, practica la humildad y ha declarado que no se necesita creer en Dios para ser buena persona. Necesitamos más líderes que hablen así porque la religión no va a desaparecer, la gente la necesita, pero esta debe dirigirse hacia modelos más integradores.

Tras los atentados en París, Francia ha declarado que el Islam debe revisar sus normas. ¿Está de acuerdo?
La gente que realmente conoce el Islam sabe que es una religión de paz y tolerancia. La batalla que hay que emprender tras lo ocurrido en Francia no es contra el Islam, sino contra el extremismo que, equivocadamente, dice actuar bajo el rostro del Islam. Creo que Francia ha sido durante muchos años demasiado tolerante con las manifestaciones más extremistas, tal vez porque no quería traicionar sus principios de libertad y valores fundamentales. Yo creo que cualquier imán o cualquier rabino que utilice el templo para incitar al odio o la violencia debe ser encerrado en prisión de inmediato. Pero a la vez que se vigila el fanatismo habría que cuidar de que el Islam no sea aislado ni demonizado, eso solo fomenta el radicalismo.

En ocasiones ha lamentado el papel de los medios de comunicación en estas contiendas.
Sí, tienen parte de culpa de todo lo que está ocurriendo. Ahora mismo, por ejemplo, hay muchos grupos en Israel y Palestina que trabajan para conseguir la paz y que desean que se proclame un estado palestino. Yo participo en muchos de ellos. Sin embargo, ninguna de esas organizaciones aparece en la prensa, esta solo recoge el conflicto cuando hay imágenes violentas y escalofriantes. La razón es porque la sangre, como el sexo, vende, pero la paz y las asociaciones que trabajan por ella son muy aburridas. Es más divertido el sensacionalismo.

¿Qué porcentaje de la población israelí piensa como usted?
Ahora mismo, Israel está dividada en dos: los que tienen miedo y los que tienen un poco menos de miedo. Los primeros buscan un gobierno fuerte, más a la derecha, porque creen que así estarán más protegidos; los segundos quieren contemplar otras alternativas fuera de la cultura del miedo y pese a que la guerra islamista cada vez sea más radical, quieren otra realidad, una nueva dinámica con más diálogo y filosofía. Y luego, frente a los que quieren cambiar las cosas, hay otro grupo de gente que es vago y no hace nada, les vale con cuidarse a sí mismos. De estos hay muchos.

 Los artistas somos, por naturaleza, personas sin miedo

¿Cómo maneja usted el miedo?
Tengo miedo, he tenido miedo, pero lo domino. La cuestión es en lo que pones el foco, y yo no quiero ponerlo en el temor. Los artistas, además, por naturaleza, no podemos tener miedo: nos exponemos ante mucha gente, mostramos nuestro trabajo, nos subimos a un escenario... Los artistas son, por definición, personas sin miedo.

La canción que dedica a sus hijos en el disco se titula, precisamente, 'Don't be afraid of anything' (No tengas miedo de nada). Si solo pudiera darles un consejo, ¿sería este?
No, el consejo que les daría es que amaran al prójimo como a sí mismos, que se cuidaran unos a otros. El gran desafío es ser bueno.

Su  nuevo disco es muy cálido. ¿Cree que la música amansa a las fieras, o no a todas?
Puede ser... aunque también he visto a algunas fieras encendiéndose con la música aún más, no veas cómo se ponen (risas).

Biografía

Achinoam Nini, conocida popularmente como Noa, nació en Israel en 1969. Pasó su infancia en Estados Unidos, aunque desde los 17 años vive en su país natal. Desde 1991 ha publicado catorce álbumes y ha colaborado con artistas de la talla de Pat Metheny, Sting, George Benson, Zucchero o Joan Manuel Serrat. Está casada y tiene tres hijos.