El año 2015 que hoy empieza arranca con una rebaja del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) en Castilla y León que dejará en el bolsillo de los castellanoleoneses cerca de 150 millones de euros con los que se pretende aumentar la capacidad de gasto de los ciudadanos, una medida que se notará principalmente en el caso de las rentas más bajas, como ha asegurado en repetidas ocasiones la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo.

En concreto, la Ley de Acompañamiento aprobada para 2015 contempla rebajar al 10 por ciento a partir de este 1 de enero la retención del tramo autonómico del IRPF para los primeros 12.450 euros de la base liquidable de todos los castellanoleoneses lo que lo sitúa, además, como uno de los más bajos de toda España.

Para ello, se ha pasado de los cuatro tramos de tarifa autonómica del IRPF vigentes hasta 2014 a los cinco que entran en vigor en el nuevo año con la inclusión de uno nuevo en la parte inferior de la tabla que abarca hasta los 12.450 euros de la base liquidable, segmento en el que se encuadra algo más de la mitad de los contribuyentes castellanoleoneses (669.099 de los 1.257.025 del total).

Estos contribuyentes con la base liquidable más baja tendrán un ahorro del 16,7 por ciento en el citado tramo autonómico mientras que para el tramo más alto, de 53.407,20 euros en adelante a través del que tributan 28.076 castellanoleoneses, ese ahorro se limitará al 3,1 por ciento.

Por su parte, para los 161.987 contribuyentes con rentas entre 12.450 y 17.707,2 euros el ahorro en el tramo autonómico del IRPF será del 14,2 por ciento; para los 304.557 con bases de entre 17.707,7 hasta 33.007,2 euros la rebaja será del 8 por ciento y para los 93.304 que tributan entre 33.007,2 y 53.407,2 euros la reducción será del 4,8 por ciento.

MEDIDA '

Posible y conveniente'

Según ha argumentado la Junta, con su presidente, Juan Vicente Herrera, en los últimos meses, se trata de una medida "posible y conveniente" con la que se pretende devolver, además, a los ciudadanos parte del esfuerzo que se ha pedido en los últimos años de crisis y con la que se podrán seguir garantizando los "recursos imprescindibles" para prestar los grandes servicios públicos de responsabilidad autonómica con la calidad debida.

Tanto Herrera como Del Olmo han significado el nuevo paso en la tributación del IRPF que refuerza la progresividad del sistema fiscal en Castilla y León en 2015 y favorecerá la recuperación económica generadora de empleo.

Así, respecto a las medidas fiscales de apoyo a la actividad empresarial y fomento del empleo la Junta de Castilla y León continuará aplicando este año las mismas bonificaciones sobre el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas a través de la deducción para el fomento de la I+D+i y del emprendimiento empresarial generador de empleo.

También se mantendrán las actuales ventajas en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones que permiten la reducción del 99 por ciento da la base imponible en las adquisiciones entre familiares hasta el tercer grado, de explotaciones agrarias, empresas familiares, negocios o participaciones en empresas de la Comunidad.

Del mismo modo, en este nuevo año conserva la reducción en dos tercios del tipo general del Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados y se mejora el tipo ya reducido del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales, para dejarlo en el 4 por ciento, que supone una reducción del 50 por ciento sobre el tipo general de este impuesto.

Con estos incrementos de los mínimos personales y familiares y con el mantenimiento del cuadro de deducciones en el IRPF en apoyo a la familia se pretende reforzar la situación de Castilla y León como la Comunidad que ofrece un cuadro de ventajas fiscales más beneficioso para las familias, según el último estudio del Registro de Economistas de Asesores Fiscales.

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