Pasillo de una vivienda
El largo pasillo de una vivienda, todo un problema de decoración. FLICKR/Toni Castillo

Los pasillos distribuyen la vivienda y pueden ayudar a distanciar los dormitorios de la zona más publica de la casa, pero no ni un espacio agradecido ni fácil de decorar. Esos corredores que se pierden como túneles en el interior de la vivienda son una pesadilla para decoradores e interioristas. Hay dos principios básicos que debemos cumplir: buena iluminación y evitar estrecheces.

Buscando amplitud, lo ideal es eliminar cuantas puertas sea posible. Se trata de suprimir barreras visuales, para crear un espacio más acogedor y luminoso. Siempre necesitaremos una puerta que otorgue intimidad en el cuarto de baño o en el dormitorio, pero tal vez no sea imprescindible en el salón, el despacho o incluso la cocina. También nos ayudará colocar espejos. Éstos ayudan a cumplir esos dos mandamientos antes mencionados: amplían los espacios y nos dan más luz.

Para no restar espacio, lo ideal será colocar pocos objetosPorque la luz es imprescindible: debemos iluminar bien el pasillo. Una buena idea son los halógenos que proyectan luz blanca en el techo. Una práctica a desterrar, una mala idea, es la de colocar apliques con bombillas a lo largo de la pared. Iluminan peor y al sobresalir hacen el pasillo más angosto.

A la hora del color, evitaremos los tonos oscuros. Apostaremos por tonos claros y los blancos impolutos. Lo ideal es jugar con dos tonos para dar mayor sensación de espacio. También nos valen los colores brillantes que más luminosidad aportan y mejor quedan en ambientes modernos, como rojos o verdes vibrantes.

Para poner color y algo más nos puede valer el papel pintado. Debe combinar con el resto de elementos de la estancia. Pero debemos tener presentes los consejos mencionados para la pintura. Un papel enrevesado y tirando a oscuro empequeñecerá nuestro pasillo.

Finalmente, dado que el pasillo es eso, un espacio de paso, y que buscamos la amplitud, lo ideal será colocar pocos objetos. Nada de revisteros, estantes o vitrinas. Solo si el pasillo es amplio y ancho podemos arriesgar y hasta crear un pequeño espacio con función específica –por ejemplo, un pequeño escritorio–.