Samar Saed Abdullah
Samar Saed Abdullah. CNN.

CNN.com informa en su web del caso de una mujer iraquí de 25 años que espera en el corredor de la muerte su ejecución.

Samar Saed Abdullah, que es como se llama, ha sido sentenciada a morir en la horca por el asesinato de tres parientes.

Ella afirma ser totalmente inocente y asegura que fue torturada para confesar los asesinatos.

Samar relata que su marido los mató y huyó. Ella dice que confesó ser cómplice de estos hechos sólo después de ser torturada.

"Soy inocente"

"Soy inocente", le dijo Samar a CNN desde el interior de la prisión para mujeres de al-Kadhimiya en Bagdad.

"El juez no quiso escucharme. Se negó a escuchar lo que decía. Él sólo me sentenció", explica.

Según Amnistía Internacional, Irak se encuentra en el cuatro puesto mundial en el ranking de ejecuciones.

Amnistía hizo público recientemente un informe que concluía que estas sentencias en Irak aumentaban por fallos en los juicios y confesiones bajo coacción.

La Autoridad Provisional instaurada por Estados Unidos abolió la pena capital en Irak tras el derrocamiento de Sadam Hussein en 2003. Pero poco después, cuando el gobierno volvió a manos iraquíes, la pena de muerte se reinstauró en agosto de 2004.

Desde entonces más de 270 personas han sido sentenciadas a muerte, y las últimas 100, incluido Hussein, han sido ejecutados, según Amnistía Internacional.

En la actualidad, Amnistía asegura que 4 mujeres se encuentran en el corredor de la muerte. Dos de ellas tienen a sus hijos, de edades entre 1 y 3 años, con ellas en la cárcel.