La Dirección General de Consumo del Gobierno de Aragón trabaja para asegurar que los juguetes que se venden en los establecimientos aragoneses sean seguros para los niños, con la retirada de artículos que registran problemas de seguridad.

El director general de Consumo, Sergio Larraga, ha recordado que, a la hora de comprar juguetes, hay que buscar el sellado 'CE', leer las advertencias y comprar aquellos más adecuados a la edad de los niños. Aunque ha realizado estas advertencias, ha reconocido que el consumidor aragonés está "muy concienciado en la seguridad de sus hijos".

Además, Consumo no ha considerado necesario hacer una campaña específica en este aspecto para la campaña de Navidad, dado que el trabajo de prevención y retirada de juguetes que no cumplen las condiciones adecuadas para su venta se realiza durante todo el año. "Los deberes deben hacerse antes de las fechas navideñas", ha subrayado Larraga.

Las autoridades de Consumo disponen de un sistema de intercambio rápido de información entre las comunidades autónomas. Este sistema existe también con el resto de países de la Unión Europea de tal manera que un producto peligroso detectado en cualquier punto de la UE es comunicado por este sistema reticular en tiempo real que hace que la eficacia de las actuaciones inspectoras sea máxima.

Hasta el 1 de diciembre, se habían incluido en la red de alerta 2.789 productos, de los que 1343 (48,15 por ciento) iban de una u otra manera dirigidos a la infancia (juguetes, ropa infantil o artículos de puericultura).

En relación a las inspecciones de Consumo derivadas de actuaciones en materia de juguetes, a falta de contabilizar el último mes del año, en los once primeros meses se han realizado 6.818 actuaciones (40,57 por ciento del global de sectores) con un total de 24.558 juguetes retirados.

En las retiradas de los productos, la inspección puede autorizar la devolución a origen si está garantizada la trazabilidad del producto para la subsanación de deficiencias o para centralizar la gestión de la destrucción; en los casos en que pueda haber cualquier sospecha de la reintroducción en el mercado del producto sin subsanar las deficiencias por las que se actuó, o bien se inmoviliza cautelarmente el producto o se destruye in situ.

Además de estas actuaciones de control asociadas a la red de alerta, desde la inspección de Consumo del Gobierno de Aragón se tomaron muestras de peluches en diferentes establecimientos de la ciudad de Zaragoza.

Realizándose un centenar de controles, que se englobaron aspectos de etiquetado, inflamabilidad y propiedades mecánicas-físicas, sólo un 4 por ciento de los controles realizados no han superado alguna de las pruebas realizadas.

Consulta aquí más noticias de Zaragoza.