Al menos 23 personas han resultado muertas y más de un millón han sido evacuadas por la presencia del tifón Hagupit en Filipinas con vientos sostenidos de 140 kilómetros por hora y ráfagas de 170, que ha causado también extensas inundaciones, así como cuantiosos daños en las infraestructuras.

Muchos de los fallecidos murieron ahogados por la crecida de las aguas en Borongan, la principal localidad de Sámar Oriental, donde el tifón 'Hagupit' tocó tierra por primera vez, según el último balance ofrecido este lunes por la Cruz Roja Nacional Filipina.

El Consejo Nacional para la Reducción y Gestión de Desastres (NDRRMC), en Manila, solo ha confirmado hasta el momento dos muertos y tres heridos"Tenemos información confirmada de que 21 personas han muerto en Sámar Oriental, 16 de ellas en Borongan", ha informado la secretaria general de la Cruz Roja Nacional Filipina, Gwendolyn Pang.

El Consejo Nacional para la Reducción y Gestión de Desastres (NDRRMC), en Manila, solo ha confirmado hasta el momento dos muertos y tres heridos. Otras dos personas habrían muerto fuera de Sámar, la tercera mayor isla del archipiélago, desde que 'Hagupit' tocó tierra el sábado por la noche.

Dos de las víctimas, una niña de un año y un hombre de 65 años, fallecieron a causa de una hipotermia, mientras que una mujer de 35 años en estado de gestación murió por complicaciones en el embarazo.

Las autoridades filipinas habían evacuado a más de un millón de personas ante la llegada del tifón al país desde el Pacífico, por temor a que se repitieran los efectos de 'Yolanda', la supertormenta que el año pasado dejó más de 10.000 muertos o desaparecidos.

Hagupit, bautizado como Ruby por las autoridades locales, se desplaza lentamente a 10 kilómetros por hora en dirección oeste noroeste, por lo que no abandonará el país por el Mar de China Meridional hasta el martes o el miércoles, según la Agencia Meteorológica de Filipinas (PAGASA).

Aunque la fuerza de los vientos que acompañan a la tormenta ha disminuido de 185 a 140 kilómetros por hora desde que tocó tierra, el sábado por la noche en la localidad de Dolores, la lentitud con la que se mueve el tifón se traduce en copiosas precipitaciones en las zonas afectadas que causan extensas inundaciones.

También un volcán

Además, advierten los expertos, las lluvias podrían ocasionar deslizamientos de tierra, una posibilidad que preocupa especialmente a las autoridades de Albay, en el este del país, cuna del volcán Mayon, que ya ha provocando importantes riadas de barro y ha dejado incomunicadas a varias localidades.

El Mayon ha expulsado toneladas de material volcánico en los últimos meses que, por el efecto del agua caída y el viento, podrían deslizarse sobre las localidades colindantes.

10 millones de filipinos sufrirán los fuertes vientos, lluvias, inundaciones o aumentos del nivel del mar causados por HagupitPAGASA declaró el sábado por la noche el nivel de alerta 1, de un máximo de 4, en Manila, donde también se esperan fuertes precipitaciones y un incremento de 1 a 2 metros del nivel del mar cuando el tifón pase, esta noche o a primera hora de este lunes, cerca de la capital, una de las ciudades con mayor densidad de población del mundo.

Las clases están suspendidas en la metrópoli y en otras 30 provincias de todo el país.

A pesar de que los medios locales reciben informaciones puntuales sobre algunos estragos ocasionados por el tifón, el Gobierno aún no ha publicado un informe oficial sobre los daños de la tormenta, pero asegura que en principio los preparativos parecen haber dado resultado.

Según previsiones de la ONU, más de 10 millones de filipinos sufrirán los fuertes vientos, lluvias, inundaciones o aumentos del nivel del mar causados por Hagupit, mientras que casi un tercio de la población, 30 millones de personas, se verá afectada de alguna forma por el desastre natural.

Entre 15 y 20 tifones visitan todos los años Filipinas durante la temporada lluviosa, que empieza por lo general en junio y concluye en noviembre.  El año pasado, Haiyan, uno de los más potentes de la historia, arrasó Filipinas y causó más de 10.000 muertos, más de 1.000 desaparecidos y 14 millones de damnificados