El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha mostrado su confianza en que la ponencia de autogobierno constituida en el Parlamento vasco concluya con un "acuerdo entre formaciones nacionalistas y no nacionalistas". Asimismo, ha reconocido que, "llegado el caso y en las mismas circunstancias", se comportaría igual que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, quien asumió su responsabilidad de lo sucedido el 9-N.

En una entrevista concedida a Deia, recogida por Europa Press, el presidente vasco subraya, por otro lado, su preocupación por el hecho de que el Ejecutivo central lance "las campanas al vuelo" con políticas cortoplacistas y "con el riesgo de que dentro de dos años volvamos a vivir una situación de crisis económica en el Estado".

Asimismo, reconoce que le molesta "como ciudadano" la ausencia de ELA de la mesa de diálogo social y cree que la central "parece que busca un modelo institucional y social diferente al que vivimos en la Unión Europea".

En la entrevista reflexiona sobre la situación que se vive en Cataluña y, tras negar que se muestre "frío", destaca que en Euskadi tenemos "retos prioritarios como sociedad" como son la recuperación económica y la construcción de una convivencia social y política normalizada, así como el debate entre partidos en la Ponencia de Autogobierno.

"Tengo una relación política y personal antigua con el presidente Mas y hemos hablado de cuáles son las realidades que se viven en Catalunya, y lo que hoy está sucediendo era uno de los escenarios previsibles ante la cerrazón del Gobierno español", señala, para añadir que él es "responsable del liderazgo del Gobierno vasco para Euskadi y ante eso tengo que decir con criterio racional que puede haber otras referencias en otros entornos, pero seamos conscientes de cuál es nuestra realidad y trabajemos en base a ese principio de realismo que nos ha caracterizado".

Preguntado por si actuaría igual que Mas, quien tras suspender el Tribunal Constitucional la celebración de la consulta asumió la responsabilidad de lo que sucedió el 9-N, Urkullu reconoce que "llegado, el caso y si estuviera en las mismas circunstancia" lo haría.

"Pero es una hipótesis. Y no deberíamos traspasar esa barrera poniéndonos en la misma situación. Prefiero trabajar con realismo nuestra propia circunstancia. Estamos demostrando que tenemos un modelo de trabajo: diálogo, negociación acuerdo y ratificación. Y esto es lo que se ha llevado a cabo en Escocia, ante una pretensión del Gobierno escocés al británico. Ojalá del Parlamento Vasco y de su Ponencia de Autogobierno se concluyera un acuerdo entre formaciones nacionalistas y no nacionalistas", finaliza.

CORRUPCION

Por otra parte, tras manifestar que le preocupa la crisis "económica, pero también la crisis social, institucional, de valores", Urkullu cree que, de no estar en una coyuntura de crisis, "no estaríamos viendo efectos como la eclosión de determinados movimientos políticos o viendo cómo afloran casos de corrupción o de malas prácticas políticas por parte de determinadas personas".

En este contexto, valora medidas adoptadas en el País Vasco como la Ley de Transparencia y el compromiso de los altos cargos institucionales en el Código Ético, y añade que aunque, "no voy a decir que Euskadi es un oasis, pero sí creo que somos una sociedad y una clase política modélica en este sentido".

Pese a todo, lamenta que en el País Vasco se esté en una dinámica de denuncias judiciales "por cualquier cosa, sin más fundamento que el castigo político" y le preocupa cómo percibirán los ciudadanos esa judicialización.

"En la vida política institucional hay posibilidad de convocar comisiones de investigación, de reprobación o de otro tipo de medidas parlamentarias, además de las leyes y medidas ya aprobadas. No es un intento de evitar nada", señala en referencia a sus críticas a la judicialización de la vida política.

Urkullu, que afirma no haberse arrepentido "nunca" de no haber cerrado un gobierno de coalición con PSE, señala que lo intentó con socialistas y EH Bildu, pero "ninguno de ellos entendió que se dieran las circunstancias adecuadas".

Pacto presupuestario

Respecto al pacto presupuestario alcanzado con el PSE para las cuentas de 2015, reconoce que siempre que hay acuerdo "hay una cesión". "Si llegamos a un acuerdo es porque esa base ofrece una fortaleza al conjunto de la sociedad. Lo hemos compartido con el PSE y espero hacerlo también con el PP, como el año pasado", añade.

Por otro lado, lamenta que formaciones como EH Bildu o UPyD hayan presentado una enmienda a la totalidad haciendo un planteamiento "inaceptable de inicio, porque afecta a cuestiones estructurales".

"Se puede decir que querrías destinar 400 millones más a gasto social. Pero cuando entras a analizar de dónde los quitamos entramos en la imposibilidad de un acuerdo de esa magnitud. Es cuestión de voluntad por parte de todos, y de realismo", justifica.

Tras reiterar que tiene la esperanza de que 2015 sea un año de creación de empleo neto, matiza que el empleo "no se genera por un decreto del Gobierno".

En este contexto, remarca que "el espíritu que anida" en el plan de reactivación económica 2014-2016, firmado con el PNV y el PSE, es el empleo y, dentro de ello, "como prioridad" el empleo juvenil y los parados mayores de 45 años, con planes de emprendizaje y cualificación en el ámbito de la formación profesional.

Dialogo social

Respecto a la mesa de diálogo social, de la que no toman parte ELA y LAB, el presidente vasco, valora que ésta no se ha reunido desde hace 16 años "con la magnitud y participación actual".

"La ausencia de ELA me molesta como ciudadano. Como lehendakari no, porque soy conocedor de la crítica de ELA y LAB. Me llama la atención que un sindicato como ELA sea capaz de sentarse en la mesa general de la función pública estatal, liderada por el ministro de Hacienda, que es quien ha procedido a los recortes, y no se siente en las mesas de diálogo nuestras", critica.

Asimismo, cree que la central liderada por Adolfo Muñoz debería manifestar a la sociedad cuál es su compromiso con quienes no tienen trabajo, para superar esta situación de manera compartida con los empresarios.

"Detrás se esconde una estrategia política. Hay una ideología... No sé lo que busca. Atiende a determinados discursos y parece que lo que se busca es un modelo institucional y social diferente al que vivimos en la Unión Europea", advierte.

Gobierno central

Respecto a la relación de los Ejecutivos central y vasco, recuerda que "tenemos cien casos de conflicto constitucional" y advierte de que si se sigue sin lograr acuerdos "seguiremos recurriendo a las estructuras del Estado, al Constitucional, a la denuncia política, a la mediática y seguirá creciendo la falta de confianza en un partido que no ha dado respuesta a los planteamientos que de forma educada y moderada he planteado más allá de mi propia ideología", indica en referencia al PP.

En este sentido, afirma ser consciente de cuál es la realidad que viven las empresas con respecto al mercado europeo, y subraya que mira al Estado y le preocupa que se estén lanzado campanas al vuelo con "políticas cortoplacistas y con el riesgo de que dentro de dos años volvamos a vivir una situación de crisis económica en el Estado".

"Parece que, a la vista de todos los problemas que afectan al PP, antes y ahora, el presidente Rajoy esté viviendo este tramo de la legislatura queriendo disfrutar de la mayoría absoluta que tiene el PP, a la espera de lo que deparen las próximas elecciones generales", incide.

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