McGuinness, Paisley,Blair y Ahern
Los protagonistas del día posaron para los medios: el republicano McGuinness, el reverendo Paisley, y los primeros ministros Blair y Ahern. REUTERS

El reverendo Ian Paisley, líder del Partido Democrático Unionista (DUP), y el "número dos" del Sinn Fein, Martin McGuinness, han jurado sus cargos como ministro y viceministro principal, respectivamente, del nuevo gobierno autónomo norirlandés.

Ambos aceptaron las condiciones recogidas en las llamadas Obligaciones del Cargo, que obligan a los miembros del Ejecutivo del Ulster a reconocer, entre otras cuestiones, la autoridad de la Policía (PSNI) y la Justicia de Irlanda de Norte.

La jura de todo el gabinete pone fin al largo y complejo proceso de paz

A continuación, el resto de los diez ministros que componen el gabinete de gobierno juraron también, uno por uno, sus cargos.

La esperada ceremonia, que reconcilia definitivamente a viejos enemigos y pone el punto final al proceso de paz, duró poco más de diez minutos.

Blair y Ahern, en la ceremonia

Entre los asistentes a la histórica formación de un gobierno de poder compartido entre católicos y protestantes estuvieron los primeros ministros de Irlanda y el Reino Unido, Bertie Ahern y Tony Blair, respectivamente.

El reverendo y McGuinness, antiguo comandante del IRA, encabezarán un Ejecutivo compuesto por cuatro ministros del DUP, tres del Sinn Fein, dos del moderado Partido Unionista del Ulster (UUP) y uno el Socialdemócrata y Laborista (SDLP, nacionalista).

El hijo del reverendo, Ian, y el republicano Gerry Kelly, ex prisionero del IRA, ocuparán los dos puestos de secretario de Estado en la Oficina del Ministro y Viceministro Principal.

Blair ve en Irlanda del Norte un claro ejemplo para otros países

La formación de un gobierno de poder compartido es un ejemplo para otros conflictos en el mundo, según Tony Blair.

En su opinión, la clave para lograr un acuerdo entre dos bloques hasta hace poco irreconciliables pasa por sentar a las partes implicadas en una mesa de diálogo.

"Creo -explicó Blair- que aquí hay buenas lecciones para otros conflictos. Primero, debes definir el marco político adecuado. Segundo, debes asegurarte de que los agentes externos, en este caso los dos Gobiernos (británico e irlandés) y los Estados Unidos, trabajan en el mismo carril que los agentes internos que quieren la paz".

"Irlanda del Norte era sinónimo de conflicto. Parecía que los problemas no eran fruto de una disputa sino de una forma de vida", añadió.

El "premier" británico también destacó la labor de sus predecesores en el cargo durante el proceso de paz, así como la de su colega irlandés, Bertie Ahern, con quien ha compartido los esfuerzos negociadores en el Ulster desde la firma del acuerdo del Viernes Santo en abril de 1998.

Pero sobre todo, alabó el liderazgo y constancia de Ian Paisley, Gerry Adams y Martin McGuinness al recordar que "había perdido la cuenta" de todas la veces que se le ha recordado que estos nunca compartirían el gobierno del Ulster.

Zapatero felicita a Irlanda del Norte y a Blair

El Gobierno español se congratuló por el acuerdo, "conseguido gracias a la férrea voluntad" del primer ministro británico, Tony Blair, "en sacar adelante" el proceso de paz y a la "buena voluntad" del Partido Democrático Unionista y del Sinn Fein.

En un comunicado del Ministerio de la Presidencia, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero felicita a los Ejecutivos británico e irlandés por "la nueva y esperanzadora etapa" que "se inicia con el restablecimiento de una Asamblea y un Ejecutivo para dotar de un gobierno efectivo a Irlanda del Norte".

Recalca además que "con este acuerdo se pone punto final a uno de los últimos conflictos territoriales violentos en Europa".