Nidos de corcho para que críen los murciélagos del Real Alcázar

Son para los nóctulos gigantes, que ya no disponen de refugio en los huecos de los árboles. Serán 20 cajas de varios modelos.
Uno de los nidos artificiales que utilizarán los murciélagos que viven en el Alcázar (K. R. / EFE).
Uno de los nidos artificiales que utilizarán los murciélagos que viven en el Alcázar (K. R. / EFE).
La arquitectura árabe o la historia de la boda de Carlos V son sólo una pequeña parte de los encantos del Alcázar de Sevilla. Mucho menos conocida es su utilidad para los escasos nóctulos gigantes que hay en España. Son murciélagos de gran tamaño que llevan años viviendo en los agujeros de los también gigantescos árboles de sus jardines, pero que a causa de su tala se ven en la necesidad de mudarse a otros hábitats.Para evitarlo, los biólogos de la Estación de Doñana, que llevan años estudiándolos, han colocado nidos artificiales en los jardines. Son 20 cajas fabricadas en fibrocemento y corcho.

Las más grandes para que críen las hembras; las pequeñas resguardarán a los machos. «Si se adaptan bien, más adelante se instalarán cámaras de seguridad para controlarlos», asegura José María Cabeza, director del Alcázar.

El grupo Los Verdes, que  denunció la tala de un pacanero que les servía como refugio, sostiene ahora que « no está muy claro que los murciélagos las vayan a aceptar».

El más raro de Europa

El nóctulo gigante es el murciélago más raro de Europa. Esta especie está considerada «vulnerable» en el Catálogo nacional de especies amenazadas. Las colonias de este tipo de quirópteros son difíciles de encontrar. En Sevilla, sólo hay un par de ellas en el Real Alcázar y otras dos en el Parque de María Luisa.

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