Decenas de muertos y numerosos heridos en un ataque contra una mezquita en Nigeria

  • El ataque se ha producido con bombas y armas ligeras.
  • El artefacto detonó cuando numerosos musulmanes se preparaban para la oración.
  • Las autoridades sospechan del grupo islamista Boko Haram.
Imagen de archivo de un atentado de Boko Haram en Nigeria.
Imagen de archivo de un atentado de Boko Haram en Nigeria.
EFE/EPA/STR

Decenas de personas han muerto y muchas han resultado heridas en un ataque con bombas y armas ligeras contra la mezquita central de Kano, la mayor ciudad del norte de Nigeria, según ha informado el portavoz de la Fuerza Militar Conjunta de esta región, Ikechukwu Eze. La mezquita está próxima al palacio del Emir.

El artefacto explosivo detonó cuando numerosos musulmanes se preparaban para la oración, y provocó una estampida de fieles que huyeron para buscar refugio, según relataron testigos a los periodistas.

La deflagración se produjo antes de que el imán de la mezquita, Sani Zahradeen, iniciara su sermón. Tras la explosión se registraron tiroteos esporádicos, relataron testigos al rotativo Premium Times.

El portavoz de la Policía de Kano, Mustapha Abubakar, ha declarado que los agentes todavía se encontraban realizando "un balance real de las personas fallecidas" y que, por el momento, no podían ofrecer cifras claras.

Sin embargo, testigos declararon al periódico que la congregación en el momento de las explosiones era tan masiva que el número de muertes supera el centenar.

Algunos testigos, que ayudaron en las labores de rescate antes de que llegara la Policía al lugar de los hechos, llegaron a afirmar que el número de fallecidos podría superar los 300.

Tres bombas en el patio

"Había tres bombas colocadas en el patio de la mezquita y explotaron simultáneamente", ha dicho una fuente de seguridad. "Después, abrieron fuego", ha añadido un miembro del palacio del emir de Kano.

"La escena fue simplemente terrible. Había humo por todas partes y la gente corría para salvarse sobre cuerpos mutilados. Había sangre por todas partes", relató a los periodistas Sambo Sani, que vive cerca de la mezquita, situada muy cerca del palacio del emir de Kano.

La Policía ya ha acordonado todo el área y la mezquita ha quedado desierta, mientras que la gran columna de humo que emana de su interior puede verse desde partes alejadas de Kano, capital del estado homónimo.

Tras los ataques, centenares de jóvenes enojados se lanzaron a las calles para protestar por lo ocurrido, enfrentándose a agentes de policía y destrozando instalaciones gubernamentales. Las protestas fueron sofocadas por los agentes, según el portavoz policial.

Llamamiento a la lucha

El emir de Kano, Sanusi Lamido Sanusi, es una de las personalidades más influyentes de Nigeria, que cuenta con 80 millones de musulmanes, y suele conducir allí las oraciones. Es una de las personalidades más influyentes del país nigeriano y se encontraba en la Meca, en Arabia Saudí, cuando se produjo el atentado, confirmaron fuentes próximas al líder religioso.

Sanusi llamó recientemente a sus fieles a defenderse contra los integristas de Boko Haram, que ha atentado en anteriores ocasiones en la ciudad y mantiene una campaña sangrienta en el norte del país.

Durante una lectura del Corán el pasado día 15, el emir arremetió contra Boko Haram: "Esta gente, cuando ataca pueblos, mata a niños y hace esclavas a mujeres... La gente debe mantenerse firme".

El pueblo "no debe esperar a que los soldados les protejan (...) Si él (Dios) quiere elegir a sus mártires de entre nosotros, debemos estar preparados para dar nuestra vida", aseveró el emir, días después de que un grupo de cazadores y vigilantes locales liberaran de Boko Haram la importante ciudad de Mubi, en el estado de Adamawa.

Se sospecha de Boko Haram

Aunque el ataque todavía no ha sido reivindicado por ningún grupo terrorista, se teme que el grupo Boko Haram asumirá su autoría, ya que ha perpetrado ataques en Kano anteriormente.

Boko Haram ha cometido atentados casi a diario desde el inicio de esta semana. El último de ellos este jueves, cuando al menos 35 personas murieron en la explosión de una bomba en una concurrida carretera del estado de Adamawa, en el noreste del país.

Además, la ciudad de Kano fue golpeada recientemente por un atentado suicida con bomba contra una gasolinera, donde al menos seis personas perdieron la vida.

Boko Haram, cuyo nombre significa en lenguas locales "la educación no islámica es pecado", mantiene una sanguinaria campaña que ha causado más de 3.000 muertes en lo que va de año, según datos del Gobierno nigeriano.

Boko Haram desprecia a las autoridades islámicas tradicionales de Nigeria al considerar que es una élite corrupta y autocomplaciente demasiado cercana al poder secular.

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